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Tiene gracia, cómo el mal uso y el desconocimiento general de un concepto puede hacer que ante la incultura popular, cada uno adapte el significado a lo que a él le conviene. Los granaínos somos malafollás, es VERDAD. Una verdad como la catedral de grande. Lo somos. Pero claro, los que hablan de la malafollá granaína no saben realmente de qué estamos hablando y luego vienen las confusiones.

El granaíno no es antipático, es una persona que acoge, acostumbrada a la convivencia, a todo el que pasa por esta tierra. No tiene “mala leche”, ese concepto tampoco es sinónimo de “malafollá”. La amabilidad del granaíno es lo primero que comentan los foráneos cuando nos visitan, asombrados de que “yo no he visto malafollá en ningún sitio”. Lo malo de esto es que a base de usar el término sin saber qué significa se ha degenerado.
Como el humor inglés, que con tanta benevolencia entendemos y hacemos por comprender, la malafollá granaína es el especial sentido del humor con que el granaíno resuelve situaciones pensando que hace una gracia. Y la hace… lo que pasa es que sólo las entienden los granaínos. La malafollá es una especie de ironía que yo no calificaría como fina, pero al menos sí “delgada”, con la que el granaíno explica lo que ve y lo que siente pero sin acritud ninguna hacia su interlocutor, mientras toma unas cañas y unas tapas.
La malafollá granaína es tan compleja que a Ladrón de Guevara le dio hasta para un libro (igual lo leo un día de estos a ver si coincide con mi punto de vista) y llega “el listo que tó lo sabe” y quiere resolver el concepto con dos palabras.
Lo desagradable de la situación es que con el mal entendido que hay sobre la cuestión, la malafollá mal interpretada ha pasado a ser adjetivo con el que se conoce a una gente que aún conserva una mezcla de razas, culturas y saberes que a pesar de lo rancio de los caracteres de gran parte de los granaínos, desprende una simpatía que desgraciadamente, fuera de aquí, no se entiende demasiado y sin darle la comprensión que se le da al humor inglés y otras ironías autóctonas, se utiliza como descalificativo cuando cualquier soplagaitas decide herir, humillar y hablar mal del granaíno y no tiene realmente, ningún argumento.

FELIZ NAVIDAD

Publicado: diciembre 24, 2008 en Y DIGO YO...

Sustrato "Nazarita"

Publicado: noviembre 22, 2008 en Y DIGO YO...
Nos queda en Granada un poso como de nostalgia cuando miramos a la Alhambra desde el Paseo de los Tristes… más de media España reivindicando su pasado histórico y nosotros casi nos olvidamos a veces de la interculturalidad de nuestra tierra y de cómo han pervivido entre nosotros costumbres, palabras, recetas de dulces morunos y ese amor por las artes y las ciencias que tanto desarrolló Al-Andalus en su época de explendor.


Era nuestro “Reino Nazarita” … perdido ya pero viviendo entre nosotros, entre las mujeres granadinas que aún bailamos danzas árabes y tomamos té en las teterías en la calle Calderería entre el olor dulzón del incienso y la música. Quizás deberíamos mirar más hacia atrás y no quedarnos en la posguerra y en el mito de la “memoria histórica”. Nuestra historia es mucho más amplia, más rica… más antigua… y no nos vale renegar de nuestro pasado árabe… en muchos granadinos aún pervive la “sangre nazarita”


Hoy estoy dedicando esta tranquila tarde de mes de julio a repasar la prensa digital y no me queda más remedio que congraciarme con Pérez Reverte en su último artículo “Un facha de siete años” y utilizarlo para ilustrar lo que quiero decir:

http://ideal.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=3247&id_firma=6590

Pues sí… resulta que hay que esperar a que España gane la Eurocopa para poner de moda el rojo con una pincelada de amarillo, conseguir que los fabricantes de camisetas vuelvan a adoptar los colores nacionales, ver el cartel de “agotadas” sobre las camisetas que pretenden emular al equipo español y sacar la bandera de ESPAÑA sin que te llamen facha.


A mí me dio vergüenza levantarme al día siguiente de ganar la copa y ver toda la calle donde vivo revestida de banderas españolas de quienes antes jamás han mostrado no ya un mínimo sentimiento nacional, que encima está tan mal visto… sino al menos demostrar que este “país de mierda” como lo llama Arturo Pérez Reverte, merece la pena y sin embargo esa mañana una gigantesca bandera cubría de una sola pieza las fachadas de dos casas adyacentes. Sí, hicieron falta dos casas para colgar una sola bandera.

¡Más españoles que nunca!, ¡más nacionales!, más orgullosos…, más roji-gualdas sin que nos averguence salir a la calle y gritar “España España… España…“. Puaaffff!!! “¡si Franco levantara la cabeza!!”

Uno piensa que la labor periodística es un trabajo serio e incluso llega a admirar a algunos periodistas que hacen gala de una gran originalidad fuera de toda duda y sin embargo… como dice la viñeta que he encontrado para ilustrar esto “La originalidad es un plagio no detectado”.
Y si el plagio es algo realmente reprochable ¿qué deberíamos pensar sobre el autoplagio? ¿comodidad? ¿torpeza? ¿falta de ideas y recursos? quizás una combinación de todas ellas y desde luego una falta de profesionalidad que no debería quedar impune.
Detectar que alguien nos plagia es difícil la mayoría de las veces y llega a haber incluso profesionales del plagio que cogen ideas de aquí, frases de allá y contextos varios para hacer una obra nueva con el corta/pega como única habilidad. En el caso del autoplagio no va a haber demanda porque el autor no va a demandarse a sí mismo pero resulta curioso como periódicos de cierta seriedad como IDEAL GRANADA, del grupo VOCENTO consiente tomaduras de pelo como estas… con sólo dos años de diferencia entre artículos ¿apelan a la falta de memoria popular? ¿nos toman el pelo? en fin, este artículo sí que es de los que no sirve para nada más que descargar la indignación que siente una lectora como yo cuando se encuentra esto:
Y sobre todo, cuantas como éstas nos estarán revendiendo los medios de comunicación. ¿A que flipas? pues eso…

Licencia de autor: Prosa

Publicado: junio 12, 2008 en Y DIGO YO...

A base de escribir y escribir la prosa se me ha hecho más ágil y las ideas fluyen constantes, no creo en las musas así que no tengo riesgo de que me abandonen. Creo en páginas blancas esperando palabras y ahora sé donde tengo que sentarme a hilvanar mis pensamientos difusos hasta encontrar las palabras exactas que les darán una forma concreta…
Ni he visto tocar un organillero, ni he ido en mi vida a una verbena, pero debía tener yo más o menos cuatro años cuando me vistieron de “chulapa” un día, que con casi total seguridad, ni siquiera era San Isidro.
En mitad de Málaga, en los años setenta, vestida tal como puede verse, supongo que debió resultar de los más divertido verme así y que me sacaran a posar para las fotos porque como esas tengo un montón más.
Sobre todo, me llama la atención la imagen de “chula” que tenía yo por aquel entonces y ahora, me gusta intentar recordar cosas de cuando yo era “chica”, pero los recuerdos son demasiado difusos.
Y lo curioso es que de otras cosas sí que me acuerdo, pero no de esta. Durante aquellos días, en la Costa del Sol, se podían ver ya al fondo las turistas en minifaldas y los extranjeros descamisados y yo apenas era un coco que no levantaba mucho del suelo y que no podía imaginar ni de lejos lo que podía depararme la vida.
Hoy he sacado las fotos para escanearlas y están en una caja verde entre otras muchas fotos de los 70s que tienen el color de “Cuentame cómo pasó” pero que traen a mi memoria cosas que sí pasaron, estoy segura de ello, porque me pasaron a mí.
Feliz día de San Isidro… y a bailar el chotis que no hay que olvidar, es un baile que viene de Bohemia y que toma el nombre del término alemán Schottisch (escocés).