Archivos de la categoría ‘VÍDEO’

Con decirte que ya son varios días sin salir,
Puedes creerlo, pero he sido moderadamente infeliz,
Hice así una canción y creí que verías en ello un piropo,
La escuchaste y después me dijiste: “lo tuyo es del género bobo“
Cuando me quiero explicar
Las palabras se esconden
En no sé qué sitio y entonces te escucho
Igual que el que escucha
De lejos el trafico de su ciudad
Y me pierdo en inmensas preguntas
Que lucen con esplendor y absurdidad
Ya viví, sufrí y ame, y todo ¿para qué?
Hicimos el amor
Una vez que sentimos el frío
Y el resultado fue ya lo ves
Mas o menos como en los erizos
Cuando me quiero explicar
Mis demonios se ponen groseros
Me insultan y entonces me entran las dudas
Y le echo la culpa a mi género, y a correr
Y si surgen preguntas pues dejo que surjan
En su esplendor y estupidez
Viví, sufrí y ame, vale y ¿ahora qué?

En vídeo: Los fantasmas de Goya

Publicado: diciembre 2, 2007 en CINE, VÍDEO

Director: Milos Forman.
Intérpretes: Javier Bardem, Natalie Portman, Blanca Portillo, Stellan Skarsgård y Randy Quaid.
Año: 2.006
Una época convulsa, de cambios, revolución y guerra no podía dar como resultado una España tranquila, sino un país donde la limpieza de sangre aún seguía siendo motivo de requerimiento por la inquisición y donde un pintor, Goya, miró a su alrededor para retratar las múltiples Españas sociales que convivían y a la vez luchaban por sobrevivir cada día.

En ésta película, dura pero sin excesos, podemos ver al pintor en sus relaciones con el mundo que le rodea. Por un lado con los reyes, de quien era pintor de cámara, por otro el clero, la inquisición y en otro lugar de su vida la burguesía. A través de la vida de Goya y observando sus “Desastres de la Guerra”, sus “Caprichos” y finalmente sus “Pinturas negras” realizadas en La Quinta del Sordo, vemos la evolución de la sociedad de la época, desde la tiranía y el despotismo que vivían bajo reinado de los Borbones hasta la noticia de la revolución francesa y la llegada de Napoleón Bonaparte a España, el reinado de José Bonaparte, la Guerra de la Independencia y la posterior vuelta al absolutismo real en la figura de Fernándo VII.

Entre medias, la trágica historia de Inés Bilbatúa, requerida por la Inquisición tras ser acusada tras negarse a comer cerdo en una taberna donde acudía con sus hermanos y ser interpretado ese signo como inequívoco de profesar el judaísmo. Una vez en manos de la Inquisición y puesta a questión (tortura) permanece encerrada quince años en los calabozos hasta que la institución es abolida. Una vez fuera, comienza a buscar a su hija, habida de sus relaciones con el dominico Lorenzo Casamanes, que la visitó durante su prisión dando lugar a una historia de amor, persecución y muerte como no podía ser de otra forma en esta época.

Videoteca: Brokeback mountain.

Publicado: septiembre 26, 2006 en VÍDEO
Es una película a la que merece la pena dedicarle un sábado en la tarde, pasar por el videoclub, plantarnos en el sofá y disfrutar de ella sin prejuicios.

En su momento se publicó una muy buena reseña en la revista de alumnos de la uned y allí podeis ver la entrada original
http://www.uned.es/revista-de-alumnos/arte/cine/brokeback.htm
he querido recuperarla aquí porque en su momento me gustó la forma en que su autor Jose Luís Serrano de Juan hacía el comentario sobre la misma, con un enfoque distinto…

Brokeback Mountain, de Ang Lee2005

FICHA: Intérpretes: Heath Ledger (Ennis Del Mar), Jake Gyllenhaal (Jack Twist), Linda Cardellini (Cassie), Anna Faris (Lashawn Malone), Anne Hathaway (Lureen Newsome), Michelle Williams (Alma), Randy Quaid (Joe Aguirre), Kate Mara (Alma Jr.). Guión: Larry McMurtry y Diana Ossana; basado en un relato de Annie Proulx. Producción: Diana Ossana y James Schamus. Música: Gustavo Santaolalla. Fotografía: Rodrigo Prieto. Montaje: Geraldine Peroni y Dylan Tichenor. Diseño de producción: Judy Becker. Vestuario: Marit Allen.

“El sábado fui a ver Brokeback Mountain. Tras haber estado todo el día estudiando, la primera media hora de la película la pasé viendo glacis, sinclinales colgados, ruces y combes, decidiendo si el clima era un BSk o un H, clasificando las nubes, y repasando el enfriamiento adiabático seco y húmedo.

Al cabo de un rato había comprendido que, a pesar del aspecto terrorífico de los bloques-diagrama, la naturaleza es bellísima.

Una vez reconciliado con el mundo, empecé a disfrutar de la historia y, sin darme cuenta, como tienen que ser las buenas historias, me vi atrapado en ella, como cuando te hundes en las arenas movedizas o te arrastra una corriente marina, despacio al principio, hasta que de repente te das cuenta de que has sobrepasado un punto en el que ya no hay vuelta atrás.

La película no es que sea buena, es que es para verla de rodillas y dándole gracias al cielo por haberte permitido vivir para ver tal milagro. No trata sobre la imposibilidad del amor como se ha dicho sino de algo mucho más trágico: de la dificultad para llevar a cabo un amor que no sólo es posible sino que es lo único real en las vidas de los protagonistas. Esos escasos momentos de paraíso, en los que el corazón se ensancha y parece que no cabe en el cuerpo, se relacionan en la película con los sublimes paisajes montañosos en los que se sitúa la acción, en esa Arcadia tormentosa a la que vuelven algunos días al año. Por contraste, los interiores claustrofóbicos y enmoquetados de la América rural empequeñecen y vulgarizan a estos pastores de ovejas , embrutecidos por el alcohol y la rutina.

Llena de momentos emocionantes, el abrazo de Ennis a Jack por la espalda mientras le canta al oído una canción de cuna pasará a la historia del arte mundial como una de las más bellas imágenes jamás rodadas por una cámara. La posterior huida de Ennis a caballo es contemplada por Jack, que en ese momento comprende que su vida está perdida si no tiene a Ennis a su lado.

Ennis del Mar, ese personaje que según la autora del cuento original se ha hecho independiente y ha ido ganando terreno, esa isla de carne que se niega a abrirse al amor y que sin embargo es capaz de darlo (¡y cuanto…!): la pelea a puñetazos, sus vómitos tras la primera separación, el primer beso a escondidas después de tres años, la manera de doblar el jersey olvidado por su hija para colocarlo en el armario en el que guarda los objetos que más ama: la postal de Brokeback Mountain y la camisa y la cazadora manchadas de sangre colgadas en la misma percha.
Jack Twist es mucho más cercano, mucho más práctico, idealista e irresponsable, pero cómo no caer rendido ante su mirada verdosa, sus largas pestañas, la manera como sueña de pie delante de la hoguera, como los caballos que se quedan dormidos.

Todos tenemos nuestro Brokeback Mountain, algún sitio en el que hemos y nos han amado y en el que somos felices nada más poner el pie. Por eso esta historia es la historia de todos, la de un amor que es más grande que la vida, porque estos paraísos que no son más que el marco de nuestros amores permanecerán en algún sitio cuando ya no estemos aquí, y Ennis del Mar y Jack Twist seguirán pescando eternamente mientras esperan la llegada de la noche para acariciarse bajo la tienda de campaña.”