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El Carmen de la Victoria, es sin duda el marco más adecuado para una exposición que transmite sosiego, como los jardines, las fuentes y los mismos muros de este lugar maravilloso.
Agustín Ruíz de Almodóvar, fiel al estilo y la técnica que le caracterizan ha elegido una serie de piezas de barro cocido a las que añade perlita, óxidos, tintas y esmaltes para conseguir una gran variedad cromática.
Este escultor no se limita a este material sino que suele utilizar en sus obras piedra, madera, hierro… materiales con los que va conformando su lenguaje estilístico donde los volúmenes, las formas, los huecos, todo tiene un significado y todo comunica un concepto que Agustín ha ido creando a lo largo de su trayectoria.
La textura forma parte de su lenguaje y cada una de los objetos expuestos muestra alguna de las múltiples posibilidades de trabajo que ofrece su técnica.
La misma composición de sus figuras que van desde lo totémico a lo orientalizante, del concepto megalítico a lo más sencillo, la forma cotidiana frente a la vidriera pétrea, opaca, el hueco frente a la forma rotunda, maciza.
Agustín sabe cómo presentar su mundo donde participan forma, material, volumen e incluso consistencia y peso del objeto para que cada una de sus características se evidencie de la forma más precisa.
El artista inició su formación en la Escuela de Artes y Oficios de Granada y a partir de ahí su carrera artística ha ido bebiendo de muchas y diversas fuentes, incluyendo su investigación en talleres de cerámica en Japón junto al maestro Roiji Koie.
La influencia japonesa, presente de lleno en su obra tiene un innegable atractivo que nos lleva a contemplar cada una de las figuras con la curiosidad que da el gusto por lo que es capaz de transmitirnos esta cultura.
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Exposición: Agustín Ruíz de Andrade

Lugar: Carmen de la Victoria
Cuesta de Chapíz (Granada)
Fecha: 22-06-09 al 22-07-09
Horario: tardes hasta las 21 h.

Al sol de Málaga… Lobo

Publicado: febrero 17, 2009 en ESCULTURA, EXPOSICIONES
Baltasar Lobo no es de los escultores contemporáneos de quienes más láminas se incluyen en los manuales de arte, no sé aún si por comparación con otros artistas de su generación, por simplificación o descuido pero el caso es que este zamorano fue y es todo un referente en el arte del siglo XX y ahora, la fundación Unicaja ha instalado en la céntrica calle Larios malagueña una exposición con dieciseis de sus muchas esculturas, casi todas ellas dedicadas a la mujer y la maternidad.
Cláramente influído por Picasso, Brancusi y Jean Arp, la redondez de las formas deja sin embargo que éstas de vez en cuando se recorten, se simplifiquen y busquen la mínima línea o la ruptura de la misma en figuras plenamente cubistas.
Tras la Guerra Civil, en 1939 se exilia de España y se instala en París en el estudio que abandonara Naum Gabo. Durante su estancia en la capital francesa, conoce a Picasso y entabla amistad con Henri Laurens. Tras algunos viajes, desde 1946, Lobo vive y trabaja definitivamente en París.
Su obra ha sido exhibida en muestras individuales en Suecia, Francia, España, Suiza, Luxemburgo, Alemania, Japón y Venezuela. Asimismo, también ha participado en gran cantidad de exposiciones colectivas realizadas en Europa. Sus esculturas forman parte del paisaje urbano de ciudades como Zurich, Annecy, París, Luxemburgo y Caracas.
En 1981, recibió el Premio Oficial de las Artes y las Letras de Francia; más tarde, en 1984, fue galardonado con el Premio Nacional de las Artes Plásticas de España y en 1985, con el Premio de Castilla y León de las Artes. En su escultura, con los años, la forma se estiliza hasta rayar en lo abstracto, sin perder su origen eminentemente figurativo.
Destacado miembro de la vanguardia histórica, la evolución de su obra desde Mujer al espejo (1940) hasta Sobre la arena (1983) se caracteriza por una trayectoria personal que busca la pureza de los volúmenes (en bronce, granito o mármol) y la reducción de las formas a lo más esencial. El artista murió en París en 1993.
Es casi mágico de tanto erotismo como transmite. No hay pornografía en sus dibujos, ni en sus esculturas, son cuerpos que se entrelazan, se funden literalmente en las piezas de marmol y bronce… se buscan, se encuentran… son cuerpos de manos y pies grandes, enormes, desproporcionadamente bellos, con ese estilo tan particular y tan realista de Rodin… cuerpos desnudos…

En sus últimos años, Rodin empezó a dibujar de forma casi frenética mujeres que se acariciaban entre sí. Escenas lésbicas que resultan incluso tiernas, juegos “florales” en cuerpos femeninos y mujeres que se acarician, se tienden ajenas a las miradas, se tocan explorando sus cuerpos. Las pintaba sin mirar el papel, deslizando la punta del lápiz como si las moviese su mente, la retina del ojo hecha carboncillo para plasmar su mirada experta.

Vienen desde el Museo Rodin (París) y estarán expuestas del 13 de mayo al 6 de julio en la Sala de Exposiciones FUNDACIÓN MAPFRE en Madrid.

Entre las esculturas, el trabajo previo en yeso de “El Beso” es una de las protagonistas indiscutibles junto a “La edad del bronce” escultura por la que fue acusado de utilizar un modelo vivo para reproducirlo de tan real, enérgico, perfecto que se muestra…

Faltan palabras para definir su obra sin caer en los tópicos de siempre porque sus dibujos son realmente bellísimos. Una exposición que nadie debería perderse y un catálogo de los que de verdad merece la pena conservar porque reune lo más erótico y directo del autor de “Las puertas del Infierno”, “El pensador” y “Los burgueses de Calais” entre otras muchas obras maestras. Pero el que vemos aquí es otro Rodin… el más íntimo.

http://www.exposicionesmapfrearte.com/rodin/home.html

Otro Dalí…

Publicado: abril 24, 2008 en ESCULTURA, EXPOSICIONES, PINTURA

Pensamos en Dalí y llegan a la mente las imágenes de sus relojes líquidos tendidos sobre mesas, los retratos de Gala, su gran amor y su musa a quien pintó de todas las maneras imaginables, pensamos en su Gran Masturbador y en el maravilloso Cristo de Dalí… pero la mayoría de nosotros no conocemos esa faceta del artista escultor que se está exhibiendo actualmente en un recorrido por todo el mundo y que ya ha estado en Chile y ahora puede verse en el Country Hall en Londres.

Dalí también nos muestra el mundo de Alicia que ha regresado del País de las Maravillas y se muestra con una extraordinaria levedad corporal. Las figuras más finas, de formas suaves y bien definidas que se encuentran cara a cara con las más agresivas aristas que definen cuerpos a base de formas cúbicas como en su Homenaje a Tepsicore y un mundo de simbología donde las muletas, los cajones, las flores, los huevos… todo significa algo en su universo interior y aunque él mismo decía que era imposible entenderle porque él mismo no se entendía, podemos suponer que es más una expresión de alguien con una personalidad realmente original

Quienes le conocieron de cerca le definieron como un hombre sencillo, afable, amigo de sus amigos que sólo adoptaba la “pose” de genio cuando le convenía o deseaba hacerse notar, casi como si de una campaña de marketing sobre sí mismo se tratase.

Admirado y odiado a partes iguales por sus contemporáneos… expulsado del movimiento surrealista del que en la actualidad es uno de los máximos exponentes, Dalí demuestra en su faceta escultórica un dominio absoluto de las formas clásicas y una innovación sin límites en las abstractas y sobre todo en las más surrealistas que es capaz de mezclar en una misma obra sin complejo alguno.

Se atrevió con las ilustraciones de libros como El Quijote, La Vida es sueño, Romeo y Julieta, el Decameron… así como con obras tan controvertidas como las de el Marqués de Sade y homenajes insólitos como el que dedicó a Casanova.
Sillas, mesas, lámparas y sofás como los famosos labios de Mae West, pero también cucharillas, cucharo-relojes, relojes que se convierten en concepto de lo efímero del tiempo y lo eterno de la belleza y tazas que han perdido su forma y con ella su funcionalidad porque no son objetos… es arte.
Es el Dalí más íntimo, más profundo, más artista aunque menos conocido y sobre todo es el hombre que experimentó con las formas y los materiales hasta deformarlos y des materializarlos por completos, todo un ejercicio intelectual que si bien no es sencillo de entender es fácil de admirar porque sus obras no se ven, se sienten cuando estás ante ellas.

http://www.emol.com/especiales/dali/index.htm

Cabezas sin cuerpo… cuerpos sin cabeza, labios, torsos… descomunales trozos de civilizaciones no perdidas porque Mitoraj no pertenece a un pasado pendiente de recuperación arqueológica sino a un presente de absoluta actualidad que sin embargo nos hace sentir que estamos viendo los restos de un “Mito Perdido”, tal como expresa el título de la exposición que estos días y hasta el 13 de abril puede verse en el Paseo del Prado, en Madrid.

El artista, de origen polaco, basa su obra en la recuperación de un arte clásico grecorromano que reinterpreta desde un punto de vista contemporáneo sorprendiendo a los viandantes de las ciudades donde se exhibe su obra con sus esculturas creadas para llenar las calles de supuestos restos que se mezclan con la arquitectura actual.
Enigmáticas e impactantes, las grandes esculturas inspiradas en la mitología y los grandes temas de la Historia nos seducen con sus formas y el contenido del mensaje que nos hace llegar a través de ellas, tan intemporal como la propia representación de todo lo que nos sugiere la belleza clásica.
No se trata de un arte pensado para ocupar el interior de un museo sino para vivir las calles, asentarse en las ciudades y dejarse tocar y fotografiar por los curiosos que se introducen incluso en el interior de las monumentales cabezas que reposan directamente en el suelo, asomándose incrédulos a través de sus ojos desde el interior del vacío que presentan estos maravillosos bronces.

Artista reconocido internacionalmente, Igor Mitoraj ha expuesto su obra en Varsobia, Roma, París y Venecia y ahora llevan unos años recorriendo la geografía peninsular gracias a la Obra Social “La Caixa” que las ha presentado ya en ciudades como Granada, Palma de Mallorca, Barcelona y actualmente Madrid.
Para quienes no puedan ir a verla, la siguiente página contiene las fotos tomadas durante la exhibición de la exposición en Granada:

Las manos son enormes, los pies descomunales… las expresiones sobrecogedoras. Sin lugar a dudas, tiene que ser Rodin.
Las destaparon el día 5 de febrero y estarán en Puerta Real, junto a la Fuente de las Batallas, en pleno centro de Granada hasta el 23 de marzo levantando expectación entre los muchos visitantes.

Junto al pensador, los “Burgueses”, a pie de calle mezclándose entre los transeúntes cumplen completamente con el deseo de Rodin de situarlos de forma que representasen un rosario de dolor y angustia.

Como suele ocurrir con los bronces de este autor y esta época, una vez hechos los moldes, se reproducían no una, sino varias veces, lo que ha permitido que los originales de la mayoría de sus obras estén reproducidas y se exhiban en varias partes del mundo.

El grupo definitivo de “Los burgueses de Calais”, colocado en la bahía del mismo nombre. Los que se han colocado en Granada son seis estudios de los hombres que conforman el Monumento a los burgueses de Calais (en el caso de Pierre de Wissant se exhiben dos estudios monumentales).

La historia de estos hombres, sacada de la Guerra de los Cien Años, nos cuenta el momento en el que en 1347, Eduardo III sitió el puerto de Calais (norte de Francia) y comunicó que actuaría con indulgencia si seis notables de la ciudad se entregaban en camisa, con la cabeza y los pies desnudos y una cuerda al cuello, llevándole las llaves de la ciudad. Eustache de Saint-Pierre y cinco de sus compañeros aceptaron sacrificarse para salvar la ciudad, pero la reina pidió que no les mataran y fueron perdonados.

La obra fue encargada por varios alcaldes de Calais, para conmemorar este acto, pero el proyecto original de Rodin fue muy discutido en su época ya que pretendía colocar las estatuas en el suelo y no sobre un pedestal como era habitual en el siglo XIX y tras muchos problemas acerca de su ejecución fue finalmente concluido y colocado en el Puerto, aunque sobre un pedestal, a pesar de la opinión del autor.

Cada uno de estos “Burgueses” es el retrato de una actitud ante el sacrificio, de una forma de enfrentarse al destino, más heroica para algunos personajes y más trágica para otros, sobre todo para el más joven, Jean de Fiennes. Junto a él, los otros burgueses que se entregaron y junto a ellos las llaves fueron Pierre de Wissant, Jacques de Wissant, Eustache de Saint-Pierre, el más anciano que guía determinación el grupo de los seis héroes y Jean d’Aire.

Al pensador hay que imaginarlo asociado a la “Puertas del Infierno”, a la que iba asociado según la idea inicial de Rodin.

Representaría al poeta Dante, quien pensativo, observa como transcurren ante él las escenas de a “Divina Comedia”. Sin embargo, ese proyecto original no se llevó a cabo y Rodin desechó la idea de un poeta descontextualizado y prefirió hacer otro pensador que no tuviera que ver con éstas.
Así, nos mostró a un hombre que sólo mira hacia el interior de sí mismo, absorto en sus pensamientos y ajeno al mundo que le rodea convirtiendo este bronce en una de las más conocidas imágenes de la historia del arte contemporáneo y consagrando a su autor de manera definitiva.

Ahora, en Granada se pueden contemplar estas siete figuras que después se colocarán en Valladolid, última parada en España después de haber podido verlas también en Málaga y tras esa ubicación previsiblemente regresarán a su lugar original el “Musee Rodin” en París.

Para ver más: http://www.musee-rodin.fr/
http://www.flickr.com/search/show/?q=rodin&w=41561094%40N00

Lugar: Fundación Canal Isabel II.
Prorrogada.

Aunque al hablar de Chillida uno no puede evitar pensar en sus grandes esculturas colocadas en espacios abiertos que las acogen y las integran, lo cierto es que Chillida es también autor de esculturas de menor tamaño y en distintos materiales entre los que el alabastro compone uno de los mejor trabajados junto al hierro y sus composiciones pictóricas ocupan también un lugar reseñable.

El gran reconocimiento de Chillida se debe a multitud de factores: su genio indiscutible, el dominio extraordinario de los volúmenes, la inmejorable elección de los materiales, el exquisito respeto a la esencia de cuanto pasa a formar parte de su obra… Existe, además, un motivo en concreto que llama poderosamente la atención, y es la creación de un lenguaje propio de gran eficacia que conecta de forma asombrosa con el espectador. La obra de Chillida habla un lenguaje que se expresa en el respeto a los materiales, en el equilibrio entre espacio y materia y en la aproximación natural al Arte.

En la eficacia de este lenguaje propio interviene de forma decisiva la falta de artificio. Chillida es la quintaesencia de la naturalidad y su obra es fruto de un proceso creativo en el que se va prescindiendo de lo innecesario para quedarse únicamente con lo esencial. Para llegar a ese delicado equilibrio en el que nada sobra y nada falta, el artista ha de considerar la obra en su íntima relación con el espacio: la obra no puede considerarse si no es inmersa en el entorno que la rodea, ya sea éste natural o urbano. Obra y entorno se convierten así en un todo inseparable.

La exposición está compuesta por una estudiada selección de obras pertenecientes a la colección del Museo Chillida-Leku,m que incluye diferentes técnicas y materiales: esculturas, dibujos, collages y gravitaciones.

Algunas de las piezas que integran la muestra son las siguientes:

Escultura:
La casa del poeta I.

El artista crea un espacio habitable, no en el sentido estricto de la palabra habitar, sino una morada para la mente y el espíritu, un templo para la palabra. Es un espacio abierto donde la poesía puede fluir libremente.

Escuchando la piedra.
Se trata de un bloque compacto de granito que conserva el espíritu primario de la materia. Eduardo Chillida trabaja en ella líneas claras y simples. Crea surcos en la superficie que conectan con el interior de la escultura de donde emana su energía. El título poético sugiere la estrecha relación del artista con la piedra durante su proceso de trabajo; siempre alerta al comportamiento de la materia.

Dibujos.
El cuerpo humano y los elementos naturales son un referente visual constante. Chillida observa a través del dibujo los límites entre la forma y el espacio, abstrayéndose totalmente o en parte de su referencia. En ocasiones reconocemos el cuerpo humano, en otras, encontramos la abstracción de las formas similitudes con el medio natural.

Entre los dibujos “figurativos” de Chillida, las manos son realmente las que mejor explican el porqué de utilizar como referente el cuerpo humano. Diseñadas para coger y palpar, perfectamente articuladas para abrir y cerrarse en puño, dejan pasar el espacio entre los dedos, lo albergan o son espacio. Chillida dibuja incansablemente sus propias manos, aprovecha o elimina los detalles, haciendo infinitas las posibilidades de los límites entre la materia y el espacio.

Gravitaciones.
Chillida se entrega a una lucha interior y constante contra la gravedad. Esta lucha se manifiesta de forma específica en las Gravitaciones, obras compuestas por papeles recortados y cosidos. En ocasiones están pintados con tinta negra y quedan suspendidos de finos hilos “flotando”, gravitando. Dejan pasar el aire, la luz y el espacio con un acentuado sentido espiritual. Realizadas a partir de 1985, no son ni dibujos, ni collages, son esencialmente relieves de papel de gran sutileza y sensibilidad. Con este nuevo descubrimiento, Chillida da un paso decisivo hacia delante y se aleja de la técnica del collage.

Más sobre Chillida.

Obra y biografía.

Museo Leku.

C.V.C. Chillida.