Archivos para junio, 2016

clara01

A veces, en esta extraña Granada que nunca sabes por dónde va a salir, te sorprende entrar a una sala como es BoogaClub, sala a la que se trasladó el concierto tras el incendio de Planta Baja, con un cartelazo como el del sábado noche y no encontrarla abarrotada. Tengo que decir que el cartel lo merecía con crecer y si bien no fuimos muchos, supongo que los que estuvimos escuchando a Clara Plath y Escape with Romero debemos ser de los que tenemos muy claro que oportunidades así no se ven todos los días en nuestra ciudad.

Abriendo la noche, Clara Plath nos dejó embobados y cautivados por una de esas voces de gran personalidad y una cantante que no desmerece a tan estupenda voz en lo que a puesta en escena se refiere. En la onda de JP Harvey, pero con personalidad propia, Clara nos envuelve con un registro vocal amplísimo al que sabe sacarle partido, unas veces susurrando y otras con gritos agudos pero siempre con una potencia, tanto en lo sonoro como en lo visual, que te sumergían en un trance hipnótico en el que podías perderte en sus guitarreos y el acompañamiento a base de sintes que da tanta frescura a las composiciones.

LEER MÁS 

 

_DSC0932

Se terminaba el viernes, tras una intensa temporada, los Playing Prince de Sala Prince en los que este año hemos podido disfrutar de grandes conciertos, casi todos ellos de artistas locales. Lo hacíamos con otro cartel de lujo, con los malagueño-granadinos Tina & The Hookahs, los internacionales afincados en Granada Yetiblack y los granadinos Rebel Harlot, una de las revelaciones de la temporada.

Con una presencia de público moderada (para el tamaño de una sala de esas características) pero no por ello menos entregada, los malagueños salieron al escenario dispuestos a sorprender, especialmente, a quienes ya les habíamos visto en otras ocasiones en la ciudad. El grupo, que empezó con un sonido más indie, está en pleno giro estilístico y se sumerge ahora en aguas más profundas y oscuras donde se le ve incluso más cómodos.

Si teníamos una idea de unos Tina & The Hookahs que se movían en una onda algo más suave ahora parece que navegan una ola que les eleva y les mete de lleno en sonidos más rockeros y actitudes mucho más potentes. Estaba claro desde un principio que el grupo apuntaba maneras y esto ratifica sus posibilidades de cara a los escenarios.

_DSC0130

Tras ellos, unos Yetiblack que ya dejaron claro a principios de temporada que iban a llegar con mucha fuerza y, por supuesto, la promesa se ha hecho realidad a base de constancia y mucha seguridad. Con un sonido cada vez más potente y una puesta en escena a la altura de grupos nacionales muy sobrevalorados, estos chicos vuelven a subirse en el escenario con un show integral que no sólo pasa por la música, sino que traspasa el concepto sonido y se expande para dar espectáculo desde el mismo momento en que suben a escena.

Para quien aún no les haya visto, la mezcla perfecta de solvencia y dominio de sus respectivos instrumentos y la soltura que han cogido en esta etapa en la que le han dado la vuelta a todo lo que habían hecho hasta ahora, pero sobre todo, al cómo lo habían hecho.

rebel01

Para el cierre, el último grupo que ha tocado en estos Playing Prince que tan buenos momentos no han dejado, unos Rebel Harlot que descubrimos, casi por casualidad, en un local de ensayo y que nos han demostrado ser uno de los grupos que más va a dar que hablar en el panorama del punk rock de cara a la próxima temporada.

Y, todo ello, a pesar de que Ortiz, su cantante y guitarra, se lesionó momentos antes de las pruebas de sonido, poniendo en riesgo el poder saltar al escenario esa noche. Saltar, lo que se dice saltar, está claro que no pudieron hacerlo como suelen hacer pero salir adelante con tanta dignidad y dejando el listón alto, de un concierto en el que no se sabía si podría aguantar sobre el escenario, es un mérito indiscutible que dice mucho de su actitud y sus ganas de darlo todo, como hicieron durante su tiempo de concierto.

En el grupo, Ortiz (voz y guitarra), Leo (bajo) y A. Lao (batería), una banda de las que va a entrar con fuerza y a la que le deseamos todo lo mejor, como al resto de bandas que nos acompañaron en este Playing Prince tan ecléctico y a la vez tan complejo y especial en el que disfrutamos como locos de una noche donde sonido, luz y ambiente fueron los adecuados para hacer posible un evento con la participación de grupos que comienzan y a los que, oportunidades como ésta, les sirven para dar un concierto de calidad al alcance de grupos como estos. Muchas gracias, como no podía ser de otra forma, a Sala Prince por esta apuesta por los grupos locales.

Crónica y fotos: María Villa

MÁS FOTOS EN: PLAYING PRINCE 24 JUNIO

playin 01

Con una puntualidad poco habitual en los conciertos granadinos, la noche del jueves daba comienzo un nuevo Playing Prince, proyecto ideado por Riff Raff y Sala Prince para dar la oportunidad de tocar, en buenas condiciones, a grupos granadinos que están comenzando su andadura. Una apuesta potente, arriesgada pero necesaria, que le ha dado paso a un buen número de grupos locales esta temporada.

La noche del viernes 17 fue el turno de Vita Insomne (indie rock), Primate Stone (grunge/stoner) y Ánimal, un grupo que podría empezar a añadir la coletilla de “el mejor grupo tributo a Pearl Jam”. Granadinos todos ellos y en un abanico de edad que ocupó el cartel de menor a mayor en edad, con la apertura a cargo de los jovencísimos Vita Insomne.

playin 02

Los Vita Insomne, que están teniendo una muy buena racha tras su debut hace apenas unos meses, saltaron al escenario con ganas de hacerse pedazos encima y, si ganas tenían ellos, más ganas demostraron sus cada vez más numerosos seguidores, que a pesar del poco tiempo que lleva este grupo sobre los escenarios, ya se saben las canciones y las corean y las bailan como si de un grupo de primera fila se tratase.

Desde su última actuación el grupo no sólo ha compuesto, y presentado allí para la ocasión, nuevos temas, sino que han acelerado y hecho más cañeros los que ya tenían y, para la ocasión, les vimos acercarse cada vez más al rock sin perder el toque indie que les caracteriza (prueba de ello es que el ukelele sigue siendo uno de sus signos identificativos). A pesar de su juventud, el grupo puede presumir de subirse a los escenarios de un buen setlist de temas propios que les permitió en esta ocasión terminar su actuación sin hacer ninguna versión, como hicieron en sus comienzos. Mucha actitud y muchas ganas de divertirse con la música, cualidades, ambas, que hacen que un grupo se dedique a tocar sin más pretensiones.

playin 03

Tras ellos, unos debutantes Primate Stone que se subían por primera vez a un escenario con esta formación ya que, dos de sus miembros militaron antes en Young y otro de ellos alterna este proyecto con Lesión Cerebral. Una puesta de largo a la altura de la sala y de las circunstancias, cañeros, con un toque exótico que les aporta un toque distinto a los temas que se mueven entre en grunge y el stoner, más cercano a las tendencias noventeras.

En el grupo, Adrián, su vocalista, se ve con fuerza y seguridad ante un repertorio que dominó junto a la puesta en escena. Está claro que el proyecto ha sido madurado durante meses y que, a la hora de llevarlo a los escenarios, se ha hecho con la tranquilidad de estar sobradamente preparados para salir a tocar en directo. Estos chicos, en los próximos meses, darán que hablar y nos harán disfrutar de esta vertiente del rock que tanto nos gusta.

playing 04

Pasado el ecuador del concierto, uno Ánimal que tienen poco que demostrar porque, en sus anteriores actuaciones, ya han demostrado mucho, subían al escenario de Sala Prince dispuestos a romper con todo. Con una solvencia que dice mucho del amplio bagaje de sus miembros y la experiencia acumulada en sus números proyectos anteriores, la banda desgranó un repertorio que, a pesar de no ser propio, les permite adueñarse de él poniendo un toque personal a la vez que perfeccionista en sus referencias.

Pearl Jam estarían orgullosos de que alguien interprete sus temas con esas ganas y esa fuerza, no nos cabe duda. Y, si bien cerrar la noche nunca es fácil, tenemos que decir que la gente permaneció a pie de pista todo el concierto disfrutando de la buena música y el buen hacer de este grupo que va camino de convertirse en un referente a nivel de grupos tributo y será más que merecidamente.

Una noche redonda que brilló por el buen sonido, el buen ambiente y la buena música de un Playing Prince en el que convivieron en el escenario grupos con un amplio contraste musical entre sí y, a pesar de ello, lo hicieron con total elegancia.

Crónica y fotos: María Villa

MÁS FOTOS EN: PLAYING PRINCE 24 JUNIO

13410440_10209736056340815_1126249304_oFuente foto: IDEAL

 

Mucha-Muerte.-Portada-JPG-e1441364439520

TÍTULO: Mucha muerte

AUTOR: Max Aub

EDITORIAL: Cuadernos del vigía (2011)

200 páginas

Toda la muerte que Max Aub dejó por escrito (y fue mucha) los recoge este ejemplar que se ha editado con el mimo que pone Cuadernos del Vigía en todos sus libros.

Asesinatos, infanticidios, suicidios, epitafios, muertes absurdas, muertes extrañas, muertes incluso ¿por qué no? necesarias. Todo un universo que reúne aquello de lo que no queremos hablar pero está ahí, siempre presente, inherente al hecho de la propia vida. La muerte. Con el lenguaje preciso de un escritor para el que escribir era un arte que iba más allá de la propia escritura. Toda la muerte de Max Aub, incluso la suya propia. En un libro para releer varias veces.

 

[literatura] Yo vivo. Max Aub.

Publicado: junio 4, 2016 en Uncategorized

Portada-e1460715099627TÍTULO: Yo vivo

AUTOR: Max Aub

EDITORIAL: Cuadernos del Vigía (2016)

84 páginas

¿Y si, de pronto, todo fuese un canto a la vida? la vida disfrutada, sentida a cada segundo. Un sólo día en la vida de una persona, cargado de intensidad, de luz, de calor, de frescura, de sosiego, de sexo, de amor, de arena, de sol, de vida.

Así es Yo vivo, un canto a los sentidos, al disfrute, a lo sensorial y lo imprescindible. Contado, como no, con el delicado y preciso lenguaje de este autor en el que uno debe sumergirse dispuesto a pasar al otro lado de la propia lengua. Dispuesto a sentir a través de las páginas de un libro. Porque al fin y al cabo, uno debería decirse a sí mismo cada día: yo vivo.

13325590_1347447011937525_1122017755153115867_n

(…) El festival comenzaba el viernes con Carmencita Calavera en Discos Bora Bora. Tres cuartos de hora de repertorio (en las anteriores ediciones los conciertos fueron significativamente más cortos) nos permitieron disfrutar de la alegría y el desparpajo que pone esta banda (del pantano) a sus composiciones. Mucho arte y mucho salero para poner en marcha dos días de música y buen rollo por los rincones más diversos de la ciudad.

Tras ellos, Molina Molina hacía lo propio en Fotosensible, Luís Arronte animaba el tapeo del medio día en Sol Tapas y nos emplazaba para la tarde en el Cuarto Real de Santo Domingo, donde pudimos disfrutar de otros dos conciertos en una tarde con temperaturas primaverales en un sitio que deberían explotar mucho más para este tipo de encuentros y dos grupos que dejaron muy buen sabor de boca en el festival, King Cayman y Músculo! Apenas unos metros más abajo, en calle Varela, tenía lugar el siguiente encuentro, esta vez con Popi y Eva en Planeta Umbela para seguir bajando cada vez más hacia el centro y, tras un pequeño cambio en la programación horaria, disfrutar de Koel en Lemon Rock.

En esta ocasión, lo insólito no estaba relacionado con el lugar, que acoge casi a diario conciertos de todo tipo (de hecho celebraban otro concierto momentos antes allí mismo) sino con el formato y la puesta en escena del grupo, que tuvo la capacidad de coger su repertorio y darle una vuelta de tuerca tan radical que, en algunos momentos, parecía que Koel versionaba a Koel. Pasando por la samba, el flamenco, el reggae y todos los sonidos con los que el grupo quiso experimentar, el grupo nos sorprendió con una interpretación acorde a la filosofía del evento, “rara, extraña, desacostumbrada” pero no por ello menos interesante. Holograma cerraban la noche poniendo un poco de marcha a Marquis Hotels, de vuelta al Realejo para dejar que el público se dispersara ya por los muchos conciertos que se celebraban esa noche en la ciudad.

La jornada del sábado empezaba con un tapeo más que apetecible en Bodegas Espadafor con Harakiri Beach y sus sonidos electrónicos. El grupo sigue cazando medusas en formato electrónico y dejando claro que en Granada este tipo de música tiene muchos adeptos y que, empezar el día moviéndose un poco mientras tomas el vermut debe ser de lo más saludable.

La tarde pasaba por DNK, donde Enrique Octavo (sin Cosmotrío por cuestiones sobrevenidas) sacaban partido a ese “Todo es verdad” con el que irrumpieron en el panorama local quitándole hierro a eso de ir por ahí cortando cabezas. Poco después Hungry Butterfly invitaban a la lectura musicalizada en librería Agapea para dirigirnos después a escuchar a Specktro en CocaInk Tattoo Parlos y desde ahí a Sequoya, donde pudimos escuchar y disfrutar ampliamente de lo que está gestándose entre bambalinas con Red Passenger, un grupo que sorprende siempre por su calidad en directo y del que esperamos su primer LP casi con ansiedad a la vista de todo lo que tienen entre manos.

Empezaba a caer la tarde, pero no el ánimo, cuando Apartamentos Acapulco se metían entre carritos y mantitas de bebé, en Esta por mamá, para demostrar que el formato semi acústico les sienta de escándalo y que si bien son una banda que en eléctrico aportan muchos matices, el lujo de tenerlos cerca y disfrutar de las voces de Angelina Herrera e Ismael Cámara, núcleo de este proyecto.

El cierre, en BoogaClub a cargo de BSN Posse dejaba claro que Granada necesita de este tipo de iniciativas para dinamizar el ocio musical, llevarlo a otro público, ya que los más jóvenes, incluso niños, tienen acceso así a un tipo de cultura que normalmente les está vetada por celebrarse en salas, y no sólo lo incorpora con gusto a su calendario, sino que lo disfruta, lo apoya y lo espera como uno de los eventos más originales del año.

Foto: Jose M. Grimaldi