“Happy Moi Fest” en la Radiolab

Publicado: febrero 3, 2014 en EVENTOS, MÚSICA

CAM02248

Que Mother Gun hayan vuelto a los escenarios después de siete meses de parón es algo que no sólo hay que celebrar sino que te deja con ganas de más cada vez que los ves de nuevo. Por eso, aunque estuvieron por Granada el viernes, desplazarnos el sábado hasta la Radiolab (Almería) para verlos en otro ambiente y otro contexto se hacía, sin dudas, un plan muy atractivo como para dejarlo pasar.

La “excusa”, un festival muy “de andar por casa” organizado con voluntad y sin medios para celebrar el “MOI FEST” o lo que es lo mismo, el cumpleaños de Moisés, un almeriense al que está claro que el rock le tira tanto como para organizar un evento de este tipo.

La sala es un local pequeño, recientemente decorado y renombrado (se trata de la antigua Malevaje) con un sonido decente que, a pesar de la falta de espacio, puede dar bastante juego. Al llegar nos encontramos por allí a los chicos de Mother Gun en unas condiciones poco cuidadas enfrentándose a la cara B de lo que puede ser no jugar en casa pero con la voluntad de dar un pedazo de concierto a pesar de todas las dificultades, técnicas y personales, con las que tuvieron que enfrentarse.

Compartimos con ellos y con Charly Gang and the Guns (en las mismas condiciones que los anteriores) un pre concierto un poco sui generis que sin embargo no mermaron las ganas de tocar y profesionalidad de ninguno de ellos. Unas cervezas y un análisis del panorama musical, de los grupos, de los sitios, de las situaciones por las que pasa un grupo cuando se está abriendo camino, nos hace ver muy de cerca, desde dentro, una realidad que daría para un análisis y un reportaje de muchas páginas pero allí hemos ido a ver tocar a estos chicos y disfrutar de rock con esencia y cogemos ideas, le tomamos el pulso a cosas que aún escapaban a la visión de quienes vamos a los conciertos con todo ya montado y no tenemos que preocuparnos del antes ni el después y procesamos datos para intentar aplicarlos en la labor de difusión y ayuda a los grupos de rock tanto locales como los que van poniendo su confianza en nosotros.

CAM02284

El festival abre sus puertas pasadas las 19 horas y tras una prueba de sonido ad hoc o “aquí te pillo aquí te mato” (no se había probado sonido previamente) y algo más de una hora después, una actuación “sorpresa” sustituye a los anunciados “Dry them south”. El “grupo” ocupa el escenario para hacer versiones de The Dry Mouths  y seguir haciendo, literalmente, lo que le da la gana. Algo así como el rollito que se ha montado Lori Meyers con “The Teloneros” pero con dos cojones, para entendernos. En este caso era Crist.O. Rodriguez el que tomaba la guitarra, muy bien rodeado, entre otros, por un pedazo de músico como es Víctor Ortiz (Mother Gun) al bajo en esta ocasión, así que la experiencia no pudo ser más intensa, desvariada, psicotropidélica y flipante, como todas estas cosas que se hacen en plan “es que me da igual lo que salga” (a esto en jazz se le llama jam sessions y mola).

CAM02264

Después, turno de Charly Gang and the Guns, que llegaba con su actitud “Charly” y su sonido “Charly”. Fuera de la presión de un escenario “serio” y con la naturalidad de actuar en un evento de andar por casa como éste, a Charly hay que escucharlo siempre pensando en un contexto underground y, si bien este chico suena estupendamente en plan cantautor hasta los huevos de todo, tocar con banda enriquece mucho un sonido que nace para sonar sucio y arrastrar toda la indignación, la desazón y el hartazgo que transmite este chico guitarra en mano y, siendo este su estilo, su sello y su identidad, pensar en Charly Gang como algo más depurado sería como imaginar a Kurt Cobain tomando clases de canto y afinación. Pues eso, que no. Que hay cosas que tienen una esencia determinada y para eso, el ambiente alternativo le sienta estupendamente a Charly y, en la Radiolab, a pesar de que se le vio incómodo con algunas cuestiones, dejó salir toda esa personalidad que le hace diferente en el panorama actual y que esperamos mantenga por los siglos de los siglos. Junto a él, la guitarra y teclados de Ismael Cámara, el bajo de Víctor Ortiz y la batería de Daniel Ruíz, esos Guns que tanto aportan a su sonido.

CAM02311

Tras él, un grupo local, When we need hope subieron por primera vez a un escenario (buen sitio para estrenarse, desde luego) con un sonido instrumental, psicodélico, progresivo con buena ejecución musical, muy del gusto musical en aquella zona que, al contrario que por aquí, que se ven menos bandas de este corte, por aquellas tierras áridas y desérticas dan más frutos y tienen mejor acogida. Buen repertorio, escaso porque están empezando, pero con la calidad suficiente como para que se animen a empezar a dar caña por los escenarios. Al fin y al cabo, al grupo lo hacen las tablas y machacarse en los ensayos.

CAM02320

Con algo más presencia de público en la sala, los terceros en actuar, por fin, los Mother Gun. Está claro que estos chicos han madurado personal y musicalmente tanto como para que, cada vez que presentan un nuevo trabajo, nos encontremos casi ante un grupo distinto. Pero no, son los mismos, con  la misma fuerza, más empuje si cabe y una coherencia que les sitúa dentro de la misma línea pero les permite moverse del sitio, innovar, experimentar y, hasta ahora, acertar.

Dejándose la piel en cada actuación, cuando les has visto ya en todo tipo de escenarios te das cuenta de que se adaptan a cualquier formato con una profesionalidad que les sitúa en una esfera donde ya no podemos considerarles emergentes sino en la rampa de lanzamiento para emerger definitivamente y, para eso, su próximo trabajo puede ser definitivo y un punto de inflexión para unos músicos que, en este momento, están sobradamente preparados.

CAM02329

¿Qué tiene Mother Gun para eso? Tienen lo que tenían al principio, la personalidad y la modulación en la voz de Fernando, que se hace polvo en cada actuación sin venirse abajo vocalmente en ningún momento, un pedazo de guitarra como es Víctor Ortiz, animal escénico que comparte la labor de darle empuje al grupo sin restarle protagonismo a su vocalista, con uno de los mejores batería locales, el jovencísimo Daniel Ruíz y un bajo solvente, sereno pero preciso, Fran Ruíz y mucha actitud rock and roll, de la auténtica.

Eso sí, todo esto  con más tablas y más atrevimiento. Si se salieron ya de cualquier etiqueta o encasillamiento con “Human”, su último EP, los nuevos temas suenan tan a ellos mismos, tan personales, que difícilmente van a poder dar marcha atrás cuando todo este trabajo se publique definitivamente (ya están grabando en estudio) y se asiente de cara a los escenarios. Otro de sus puntos fuertes, funcionan como banda total, todos a una, sin un líder indiscutible, aportando mucho de cada uno de ellos y eso, hace mucho.

Eso sí, aunque nos pese, cuando un grupo da una vuelta de tuerca a su música no son ellos los que suenan “distinto” (que también) somos nosotros, el público, acostumbrados a la cultura radio fórmula, los que necesitamos escuchar, volver a escuchar, aprenderse, tararear y cantar con ellos los temas para hacerlos nuestros pero, a pesar de que está claro que cuando cantan temas anteriores la gente se vuelca más con ellos, es con los nuevos con los que, en este momento, se percibe más y mejor hacia dónde camina este pedazo de grupo que puede tener en este año su empujón definitivo. En definitiva, un concierto tremendo el de estos chicos.

Para cerrar el “Moi Fest”, otro grupo local distinto a lo que se había escuchado en la noche, los Jenna Suffers con un hardcore de sonido también muy autóctono que nos hace pensar en cómo las influencias musicales tienen sus territorios y sus círculos y se va desarrollando con muchas similitudes en cada una de ellas dando, un sonido (o sonidos cuando hablamos de nuestra ciudad) con denominación de origen.

Y hasta ahí, un bolillo de relleno para todos ellos, como un partido amistoso en fútbol, una noche estupenda para el público y una experiencia distinta, más desde dentro, más vivida y más auténtica para quienes les acompañamos. Más rock and roll life style, sin conservantes ni colorantes. Lástima de no tener un buen reportaje fotográfico del momento aunque, eso sí, muchas imágenes para la memoria.

moifest

Anuncios
comentarios
  1. El nombre es WHEN WE NEED HOPE…y si; vamos a dar caña!!!…Jjejejee…

  2. Gracias por la corrección y lo dicho, a dar caña!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s