Archivos para mayo, 2012

Presentado ayer por Sara Toro en el Café Botánico, en Granada. “Un cuarto oscuro” es una habitación con vistas al interior de Verónica. Un poemario lleno de una sensibilidad especial que caracteriza a esta autora, de gran frescura y muchos recursos para crear una serie de textos capaces de explorar las esquinas de esa habitación particular incluso sin luces. Este libro, editado por “La Bella Varsovia” con el mismo cuidado que ponen en la edición de todos sus libros, supone una nueva oportunidad para conocer a esta autora más a fondo y recorrer con ella nuestros propios cuartos oscuros.

Verónica Moreno nació en Hinojosa del Duque (Córdoba) en 1980. Ha residido en Granada y actualmente vive en Córdoba, por cuya universidad se licenció en Humanidades. Ha participado en festivales poéticos como Cosmopoética y en 2011 impulsó —junto al poeta Jesús Fernández— el I Festival de Poesía Independiente “Money for No-thing”. Ha participado en publicaciones como el fanzine “The Gentleman Soldier” o antologías como Sais. Diecinueve poetas desde La Bella Varsovia(La Bella Varsovia, 2010) o Blanco nuclear. Antología de poesía gay y lésbica última (SIAL, 2011), entre otras.

 
A juicio de María Eloy-García, que escribe la nota de contraportada, Un cuarto oscuro «es una mezcla entre la habitación propia que quería Woolf y un cuarto oscuro como hubiera querido Wilde; una mezcla de lo doméstico y lo desgarrado, de lo monstruoso cercano y del puro sentimiento lejano». Por su parte, en palabras de Verónica Moreno, Un cuarto oscuro «alude a la construcción de un espacio propio, necesario para desarrollar el mundo personal, y la alusión al cuarto oscuro como referencia homosexual de los 90, que existía como forma de protección y aislamiento de un exterior hostil, como hogar y como cárcel».

“La mayor felicidad que te otorga la vida es permitirte llegar a ti mismo”.

Nicanor, un gran sabio, ha vuelto ya de su retiro en la montaña, ha encontrado al fin lo que siempre había buscado: su sofá amarillo…

El sofá amarillo es en realidad un símbolo, una metáfora de las ilusiones, sueños e inquietudes de cada uno de los personajes. Todos han encontrado su sofá.

Cinco monólogos teatrales de marioneta de hilo forman el espectáculo. Estética minimalista y composición musical propia para llevar al espectador a un mundo paralelo, un mundo de seres imaginarios, reflexiones y emociones.

En escena, sólo un sofá amarillo… quizá el tuyo.

La anterior, es la “versión oficial” de la obra. Una obra de títeres para adultos donde nadie puede salir indiferente. La mía es distinta. Nicanor es la voz crítica que vive dentro de nosotros. La voz que nos dice lo que no siempre queremos oír, la voz que nos orienta y nos desorienta.

El Sofá Amarillo es, sin dudas, una de las obras mejor ejecutadas y con más contenido que he visto en mucho tiempo. A cargo de Minusmal, con unos diálogos inteligentes, una música cuidada y una puesta en escena brillante. La obra merece la pena verla así que habrá que estar pendientes si repiten actuación en Granada.