Archivos para junio 13, 2010

Estuvimos ahí porque creemos realmente que la única forma de protesta válida contra la barbarie es la protesta pacífica. La protesta poética o en cualquier manifestación artística que nos deje la voz para hacernos eco de lo que pensamos. Y eso es PoeSía contra la barbarie, nuestra forma de decir que hay que hacer oír lo que pensamos.
Hoy le toca en Madrid a Gsús Bonilla, que ya viene haciéndolo desde el pasado año y a todos los que van a recitar con él. Nosotros, desde Granada, nos unimos a la convocatoria y en un ambiente distendido y agradable leímos y compartimos poesía y el encuentro finalizó con un ensayo teatral de una obra corta escrita por Antonio Díez que nos dejó sonrisas y espero que a él, ánimo para ponerla en marcha en breve.
Esto no va a parar lo que está ocurriendo en Gaza pero al menos nos sirve para utilizar las palabras en contra de los hechos que no podemos apoyar de ninguna forma. La barbarie, la violencia, el abuso y el dolor que dejan estos sucesos no pueden ser sólo una triste noticia en el telediario sino una señal para que todos nosotros reflexionemos sobre qué está ocurriendo.


Dejo aquí el manifiesto que Gsús ha publicado y todos mis ánimos para que esta noche, nuevamente, suenen versos contra la barbarie.

Nos es necesario utilizar la poesía como método de denuncia. Insistimos, hay muchas barbaries, todas dolorosas. Hace un año y pico los poetas blogger y no tan blogger se movilizaron por la causa Palestina y dejaron constancia de su desazón. Insistimos, hay muchas barbaries, todas dolorosas, y todas necesarias de denuncia. El Estado de Israel vuelve a cometer una masacre, usando como viene siendo habitual, la desproporción en el uso de la fuerza. El domingo día 13, en CALVARIO BAR (no podía ser otro), habrá un microfono abierto para todo aquel que tenga algo que decir, por favor confírmanos tu lectura a la dirección de e-mail arriba indicada, también si quieres, puedes mandarnos tu poema a la misma dirección y lo subiremos a este blog. Insistimos, hay muchas barbaries, pero quizá todas estén esta: Ellos dicen bestialidad, atrocidad, inhumanidad, crueldad, brutalidad, salvajismo, fiereza; NOSOTROS, siempre, poeSÍa. 

 

Para el broche fin de presentaciones de un libro que ya no necesita presentarse y del que además ayer se vendieron los últimos ejemplares dando por agotada la edición, Granada ha sido el lugar elegido por Antonio Díez para cerrar esta etapa de un libro que ahora deberá plantearse su reedición y andar por sí mismo un camino que se augura largo. Es lo que ocurre con los libros intemporales, siempre será actual el hablar de leyendas y por supuesto, seguir leyendo estos poemas escritos por brigadistas ingleses.
Con una explicación acerca de las brigadas internacionales a cargo de Bruno Alcaraz que nos dio incluso cifras de brigadistas venidos a luchar por la República y cuantos de ellos pudieron regresar “sanos y salvos” a sus países de origen, situarse sobre el contexto que rodeó la escritura de estos poemas fue fácil y ameno además de las curiosidades que Bruno siempre saca a colación y que hacen más interesantes sus explicaciones.

A pesar de que en ningún evento poético se agolpan las multitudes, el Piaf tuvo una muy buena representación de asistentes interesados en conocer más sobre este libro y escuchar recitados algunos de los poemas que contiene.


Tras la primera parte donde Antonio fue explicando cuestiones relativas al libro e intercalándolas con la lectura de algunos de los poemas que contiene, algunos de los asistentes, entre ellos yo misma, nos fuimos animando a leer también algunos o a comentar cosas relacionadas con las brigadas. Así, María Dolores, retornada de Holanda hace unos años, nos contaba cómo allí conocía algunos brigadistas que aún hoy no han podido recuperar su nacionalidad, penalizados como estuvieron muchos de ellos en sus respectivos países por venir a apoyar al régimen legalmente establecido en España y contra el que se había alzado una insurrección que aún, en aquellos primeros momentos, estaban seguros de poder contener.

Las esperanzas de muchos de ellos, sus visiones, la percepción de la realidad que estaban viviendo y sobre todo sus ideales y los sentimientos que aún eran capaces de sentir en medio de la guerra se van haciendo visibles a través de los versos de un libro que desde el primer momento me impresionó y a pesar de haberlo leído ya un par de veces, sigue descubriéndome matices en cada lectura.

Entre todos, supieron hacer de la tarde, anormalmente fría para el mes de junio en Granada, una tarde cálida donde emocionarnos con las historias de hombres que vinieron desde sus países para luchar por algo en lo que creían. Y entre ellos, quienes salieron a leer algunos de los poemas, tenían alguna historia personal a la que hacer mención y dedicar algún poema a esos familiares que aún están presentes entre las familias de españoles que perdieron a alguien en la lucha.
Una tarde estupenda en buena compañía y con buenos versos para contribuir de alguna forma a que el recuerdo de quienes vinieron sin esperar nada a cambio no quede en el olvido. Por todo esto, agradecer a los que vinieron a acompañarnos en la tarde de ayer su asistencia, sus intervenciones y los momentos compartidos que este libro está dejando en todas las ciudades por donde David González y Antonio Díez han ido presentándolo.