Archivos para abril, 2010

Carles CASES
El grito de la Tierra, cantata
(texto y adaptación de EMILI TEIXIDOR)

ORQUESTA CIUDAD DE GRANADA
Coros infantiles y juveniles de Granada *
Carmen Huete narración y coordinación de los coros
DANIEL MESTRE director

El grito de la Tierra es una cantata infantil compuesta en el año 2003 por el músico Carles Cases y el escritor Emili Teixidor, como encargo del Auditorio de Barcelona. Se trata de una obra de tema ecológico: la tierra entera grita porque está en peligro ¡salvémosla! Las montañas, los bosques, los ríos, los animales, las plantas, el aire, el mar… ¡Cuidemos nuestro planeta!

Ahora es la Orquesta Ciudad de Granada la que brinda una nueva oportunidad a los niños y niñas de los coros infantiles y juveniles de diversos centros educativos que quieran participar cantando junto a los músicos de la orquesta en la interpretación de esta obra, originalmente escrita para nueve músicos que ha sido reorquestada y adaptada al castellano. Un total de 27 coros se han comprometido a preparar íntegramente la obra, lo cual supone alrededor de 800 coralistas que se distribuirán en seis jornadas de Conciertos Didácticos diferentes, durante los días 21, 22 y 23 de abril, y 12, 13 y 14 de mayo, y un Concierto Familiar el día 25 de abril de 2010.

El público asistente a los Conciertos Didácticos también participará puntualmente en algunos fragmentos de la cantata. Una de las finalidades del proyecto pedagógico de la OCG es estimular la participación y colaborar con el profesorado que prepara al alumnado asistente a sus Conciertos Didácticos. Por ello se realizan una serie de cursos de formación en colaboración con la Delegación de Educación de Granada y canalizados a través del CEP de Granada, en los que se facilita a los profesores el material elaborado por el Departamento Educativo de la OCG con las actividades específicas de preparación y participación para cada concierto. Su labor previa y posterior es fundamental para el éxito de cada programa.

El grito de la Tierra es una partitura fresca y contemporánea con un sentido rítmico muy marcado, estructurada en una serie de cantos, a una o dos voces, que alternan con partes narradas de la siguiente manera:

— Obertura
— El grito de la Tierra
— La montaña que camina
— Carta de un perro sin nombre
— La respuesta de la hierba
— El mar insustituible
— El sauce llorón
— Un árbol pide auxilio
— El pájaro negro
— La hormiga y la mariposa
— Los animales nos dicen adiós
— El reino de las plantas
— El canto de la Tierra


* COROS participantes

Coro Presentación y Scaem, de Granada (Dir. Elena Peinado)
Colegio Escolapios y Santo Domingo, de Granada (Dir. Pilar Martín)
Colegio Santo Domingo, de Granada (Dir. Sonsoles Lapresta)
Escuelas del Ave María, de Granada (Dir. Encarni Rodríguez)
Colegio Cristo de la Yedra, de Granada (Dir. Loli Márquez)
CEIP Sancho Panza, de Granada (Dir. Ignacio Rejón)
Colegio Divino Maestro, de Granada (Dir. Alfonso Guzmán)
Colegio El Carmelo, de Granada (Dir. Sagrario Izco)
Colegio Nuestra Sra. De las Nieves, de Las Gabias (Dir. Manuel Pérez)
Coro Sine Nómine del CEIP Manuel de Falla, de Peligros (Dir. Josefa García)
CEIP Ramón y Cajal, de Ogíjares (Dir. Concepción Linares y Concha Hernández)
CEIP Gloria Fuertes, de Peligros (Dir. José Antonio Hermoso)
Coral Infantil de Vegas del Genil (Dir. Sixto A. Moreno)
Colegio El Zargal, de Cenes de la Vega (Dir. Sergio Merino)
Colegio Pilar Izquierdo, de Híjar (Dir. Concha Hernández)
Colegio Ángeles Bédmar, de Huétor-Santillán (Dir. Mª Belén López)
Colegio Vicente Aleixandre, de Dílar (Dir. Hilda de Miguel)
Colegio Juan XXIII-La Chana, de Granada (Dir. Conchi Vega)
Escuela de Música, de Albolote (Dir. Mónica Moreno)
IES Fernando de los Ríos, de Fuente Vaqueros (Dir. Inmaculada Ramos)
IES Hiponova, de Montefrío (Dir. Patricia Latorre)
IES Pedro Antonio de Alarcón, de Guadix (Dir. Inmaculada Quesada)
IES Nueva Scala, de Rute (Dir. José A. Lacárcel)
IES Juan del Villar, de Arjonilla (Dir. Maribel Rueda)
IES Dionisio Alcalá Galiano, de Cabra (Dir. Mónica Jiménez)
Colegio San Sebastián, de Fiñana (Dir. José Martínez)
despertado tanto interés y sus interpretaciones son menos frecuentes.

http://www.ideal.es/granada/v/20100426/cultura/tierra-sensorround-20100426.html

http://www.granadahoy.com/article/ocio/685680/la/ocg/actua/acompanada/por/coro/mas/ninos.html

Michael Jacob tiene, como buen inglés, un sentido del humor que refleja cláramente las diferencias culturales entre ingleses y españoles, sobre todo, con los andaluces a quienes ha convertido en personajes de una novela que inmortaliza un pequeño pueblo jienense llamado Frailes.

Sobre el libro que presentó ayer en la Casa de los Tiros, Paul Preston afirma que con esta novela Jacob ha convertido Frailes en el Macondo español, pero la verdad, habrá que leerlo para poder corroborar o no sus palabras. Macondo es mucho Macondo.

Lo que sí pudimos escuchar ayer durante la presentación fueron las situaciones y personajes que han llevado a Jacob a escribir este libro y a presentarlo en el Cinema España de Frailes a pesar de que alguno de los vecinos se ha sentido identificado con algún personaje y ha demandado a Jacob por ese hecho. Anécdotas aparte, el libro no puede encasillarse dentro de la literatura de viajes a la que nos tenía acostumbrados el autor ya que no relata su paso por una ciudad determinada, sino sus vivencias una vez asentado en ella puesto que Jacob es, en estos momentos, un frailero adoptivo bien integrado en el pueblo.

Viene del frío, de una Holanda natal que abandonó para marcharse a Venezuela por motivos político-militares y desde allí nos trae parte de su trayectoria en estas figuras, la mayoría de ellas femeninas, que se exponen hasta el día 25 en la Casa de los Tiros.

Sus figuras, de volúmenes rotundos conmueven a la vez que dejan al espectador cierta desazón al observar cómo, algunos de los cuerpos se nos muestran casi como cadáveres, apergaminados. Muchas de sus figuras resultan sobrecogedoras, otras invocan un erotismo de lo voluminoso, lo redondo, lo exhuberante.

Mujeres criollas, de rasgos exagerados, que hacen de la espera, del estar o abandonarse en una hamaca, silla, cama, como elemento anecdótico añadido para resaltar la acción-no acción en que las sumerge, un acto en sí mismo. Una acción. Un suceso. El hecho de la espera como momento vital.

Sólo pueden verse hasta mañana, pero de verdad, merece la pena darse una vuelta por la Casa de los Tiros sólo por ver estas magníficas esculturas de Zitman.

Momentos

Publicado: abril 23, 2010 en LICENCIA DE AUTOR

La primera vez que le vi, no puedo decir que me atrajese a primera vista. Lo cierto es que me costó dirigirme a él con otra mirada más propensa a comprenderlo. Tuvo su gran momento cuando, en la sala de espera de un hospital, me di cuenta de que estaba a mi lado. Su compañía me hizo pasar las horas con mejor ánimo. Allí fue donde empecé a cogerle cariño. Después, me acompañó en mis siguientes viajes. Mirase a donde mirase, estaba a mi lado. Tenía tanto que decirme que las noches de insomnio se hacían cortas. Compartimos los malos momentos haciéndolos más llevaderos. También los buenos haciéndolos más intensos. A cada instante, si volvía mi mirada, sabía dónde encontrarle. Ocupó el hueco de mi almohada como si ese hubiera sido su sitio natural desde el principio. También compartimos mesa en los mejores restaurantes donde las copas de vino se iban quedando vacías. Me hacía reír con tantas ganas que pensé que aquellos instantes eran lo más parecido a la felicidad y espacié esos momentos para que aquello que estaba viviendo durase lo más posible. Otras veces me hacía pensar, reflexionar, cuestionarme la vida. Y ahí, también necesitaba que esos días fuesen eternos. Formó parte, sin ser consciente, de algunos de los mejores momentos de mi vida. Cuando me despedí de él, lo hice con lágrimas en los ojos y un hueco enorme en el pecho. Aún recuerdo cada una de sus frases, de los momentos compartidos. Mi vida, tras él, nunca volvería a ser los mismo. La última vez que le vi pensé que de alguna forma él estaba sintiendo lo mismo, aunque también sabía que eso no era posible. Jamás pensé que pudiera ser tan triste devolver un libro a la biblioteca.
FELIZ DÍA DEL LIBRO A TODOS/AS
A pesar de haber compartido caseta durante un rato con un autor de una novela que ya lleva varios miles de ejemplares vendidos e incluso verle el lado simpático al tema, para que Javier Bozalongo me firmase mi ejemplar tuve que hacer cola, lo cual, hablando de poesía es mucho.
Editado por Visor Colección de Poesía, se trata de un poemario bien estructurado, variado y en el que exhibe una gran calidad literaria, con poemas tan bonitos como éstos:

PERFIL

El viento, al superarla,
dibuja su perfil.

El aire no atraviesa
el vacío que deja.

Otros cuerpos no llenan
el hueco de su ausencia.

No cierres más los ojos.
No ciegues más ventanas.
La luz, por más que duela,
certifica la pérdida.

Más adelante, cuando lo relea un par de veces dejaré una reseña más completa sobre el mismo, merece la pena leerlo.
Con la presencia de Mariquilla, Eugenia Rico, Juan Chirveches y la mía propia, esta tarde se han presentado en el Salón de Actos del Centro Cultural Caja Granada tres de los libros que ha ilustrado David González Zaafra: El Codex Calixtinus, Eros Sagrado y Rimas de Becquer.

Como moderadora de honor, debido a la ausencia de J.A. Ibañez a quien le surgió un problema de última hora, hizo las veces Mariquilla quien no sólo derrocha arte en los escenarios sino que tras el micro también demuestra por qué se ha ganado el cariño y la admiración de los granadinos.


Del resto de presentadores no tengo las respectivas impresiones pero del que me tocó presentar a mí os dejo el texto en el que basé mis comentarios.

Zaafra… la ilustración de los sentimientos

Hablar (más) de Zaafra, de su obra o de su trayectoria artística en estos momentos se hace a todas luces innecesario. Por tanto, me toca a mí la grata tarea de hablar de la persona, del amigo.

A Zaafra le conocí hace más de veinte años y desde entonces he ido siguiendo su trayectoria artística a través de exposiciones principalmente pero también de catálogos y de la información que podía encontrar a través de Internet.

Si tuviera que definir a David lo haría diciendo que es una persona modesta, sencilla. Un artista cercano.

De la primera exposición que pude ver de sus cuadros guardo el recuerdo del impacto que causaron en mí sus caballos. Dentro del cuadro, éstos iban al galope, no lo simulaban, corrían. Fue la primera vez que sentí tanta vida fluyendo en un cuadro. La expresión del movimiento más certera que había visto hasta entonces.

Desde ese momento siempre lo digo, Zaafra no pinta con las manos, su pintura le sale de ese espacio indefinido que hay entre el corazón y el estómago. Ahí, donde se coge el pellizco cuando algo te emociona.

Hay cosas difíciles de definir. Sensaciones, emociones, sentimientos. Conceptos intangibles a los que sin embargo, Zaafra ha sabido trasladar al lienzo. David es para mí el pintor del “duende”, de lo “hondo”… pero sobre todo, un pintor capaz de dibujar el alma, el carácter, de las personas. Al igual que otros grandes pintores que alcanzaron gran reconocimiento, como Velázquez o Goya, gran grabador también y trasmisor de las miserias y pasiones humanas, sabe captar en cada trazo la personalidad real de aquellos a quienes tan magistralmente retrata.

David maneja a la perfección muchas técnicas y estilos pictóricos. Su arte ha evolucionado y ha ido buscando el equilibrio para expresar lo que siente de la forma más acertada. Y así, en estos momentos, tenemos a un Zaafra ilustrador que de unos años acá está imprimiendo su toque personal a una serie de obras, ya clásicas, que mediante sus dibujos adquieren otra dimensión artística.

Entre ellas, me toca a mí hablar de las “Rimas de Becquer”.

¿Quién no escribió en su cuaderno escolar, apenas entrado en la adolescencia, versos como “Tu pupila es azul, y cuando lloras,/ las transparentes lágrimas en ella/ se me figuran gotas de rocío/ sobre una violeta”. La poca experiencia y por supuesto la poca cultura literaria de esa época nos llevó, a más de una, a decidir que aquel galante chico que nos escribía tan bonitas palabras tenía mucho futuro como poeta y por supuesto, estaba enamoradísimo de nosotras (aunque siempre me resultó sospechoso al no tener yo los ojos azules…)

Ahora, Zaafra ha cogido parte de la obra de Becquer y le ha dado una vuelta de tuerca, un punto de vista más cercano al introducir entre sus versos mujeres inequívocamente andaluzas, gitanas, mujeres apasionadas de rasgos andalusíes, de mirada intensa. Mujeres que nos resultan familiares, no lejanas, sino muy nuestras.

Junto a ellas, hombres que acarician sus cuerpos, dándoles a las rimas su verdadero sentido, casi místico en algunos de los versos que contrastan con la carnalidad y la exhuberancia de los cuerpos femeninos entregados al placer.

No es este un libro sólo para leer, es un libro para admirar y disfrutar, para trasladarse a un mundo lleno de pasiones donde sus mujeres no sólo besan “Por una mirada, un mundo, / por una sonrisa, un cielo/ por un beso… ¡yo no sé/ qué te diera por un beso!”. Sus mujeres también bailan, se contonean, se desnudan y se sumergen en un mundo donde el cuerpo es una rima. Y en las litografías de David, la rima, hecha pintura… una verdadera leyenda.

http://www.ferialibrogranada.org/index.php?pageNum_Recordset1=4&totalRows_Recordset1=74

Donde quiera que vaya a Ginés ya se le pregunta por el koala casi con familiaridad. Me he acostumbrado a escucharle hablar de él como si fuese alguien de su familia. Bueno, casi más teniendo en cuenta de que el animalillo eligió para vivir su armario. Ahora llega con él bajo el brazo de un sitio a otro, le traslada con esmero de un acto literario a otro sin que el koala de muestras de cansancio… donde hay confianza da asco y entre Ginés y el koala se palpa ya la familiaridad incluso.
Ayer, en la lectura que llevó a cabo en la Biblioteca de Andalucía, presentado por Juan Carlos Friebe, Ginés volvió a hacernos pasar un buen rato con su libro. Algunos de los relatos ya los conocía. Otros, como “La puerta” fueron una grata sorpresa y un aliciente para comprar el libro (sí, aún no lo tenía) y aunque los asistentes le animábamos a seguir contandonos historias, el tiempo marcó el fnal de del acto dejándonos con ganas de conocer más de su koala y como no, del interior de su armario.

Y por la tarde: firma de ejemplares en la caseta de Cuadernos del Vigía.