Francisco Ayala, donde termina el 27

Publicado: noviembre 3, 2009 en Uncategorized

Ya se ha marchado, a los 103 años. Sólo vivir tanto ya es una gran azaña…

Sin prevenirte nada, te enfrenté, con el ángel de Bernini. No con aquel que triunfa, blanquísimo, sobre el puente, a la luz de Roma, dorada y azul, sino con su recatado original, en la penumbra de la iglesia. Aguel día, distraídos y felices, te había conducido a lo largo de calles bulliciosas, hasta Sant’Andrea delle Fratte. Entramos, te hice avanzar y, ahí mismo, a la izquierda del altar mayor, te señalé: “Míra, ése es el ángel de Bernini”. Estábamos parados ante su imponente hermosura. “Muy tuyo es el haberme traído así, sin advertírmelo antes”, me dijiste tú tras un largo silencio. Y en sus palabras escuché yo una inflexión de queja, de dulce reproche que en seguida me hizo sentir culpable frente al cielo y la tierra”

De “El jardín de las delicias
Francisco Ayala

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s