Archivos para octubre 20, 2009

Con este simpático y quijotesco libro al galope, Mitad Doble Editorial os invita a la presentación de mi poemario “Amar puede matar“, el libro de María Aso “Nudos“, el nº 11 de la Revista Mitad Doble y las series Tutti Frutti y Malagamor.
Como ya adelantaba hace unos días la presentación tendrá lugar en el Ateneo de Málaga el viernes día 23 a las 19,30 h. y después tomaremos un aperitivo en el bar Nómada. A pesar de que está a unos kilómetros, espero que nos veamos por allí.
Anunciado también en: PROYECTO LUNAR

El disco, “Daiquiri Blues” sale a la venta el día 27 y en Granada actúa el 6 de diciembre. El primer sencillo, “La luna debajo del brazo” podéis verlo aquí, en la web de Quique González o en la de Radio3.

¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?

Cuando gire el poniente en tu pelo.

Tú tenías que hacer lo que había que hacer

pero el mundo nunca era un pañuelo

Te vigilé las horas del viaje más largo

Como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.

Conduciendo hacia el puerto de Santa María,

Con tus piernas ardiendo en el salpicadero.

Ahora es fácil decirme que no lo sabías

Pero tú me seguías el juego

Te vigilé las horas del viaje más largo

Como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo

Lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos

lo perdimos tan fácil que valió la pena

y ahora quiero llamarte por teléfono

decirte que aunque no me diera cuenta en aquel momento

Aquello fue importante para mí

¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?
I’m coming… Estoy llegando ya.

Recordando: El último de la fila

Publicado: octubre 20, 2009 en MÚSICA

Es quizás una de las pistas más importantes de la “banda sonora de una parte de mi vida“. A veces, me sorprendo a mí misma cantando de principio a fin algunas de sus letras tantos años después. Supongo que de alguna forma, muchas de ellas me marcaron profundamente. Quizás se debe a la edad que tenía yo cuando “El último de la fila” estaban en pleno auge. Quizás, a las muchas menos obligaciones y la vida en cierta manera contemplativa de una chica que acababa de cumplir los 18. Suena a pertenecer a esa generación que aún se acuerda de “los chipiritifláuticos” pero no es así (soy un poco posterior a ésta).

La cuestión es que sus letras siguen martilleando a veces mi recuerdo y canciones como estas dos que he puesto aquí me hacen recordar momentos muy intensos vividos. La verdad es que antes las canciones tenían unas letras capaces de llenar muchos huecos en el corazón.

Ya no danzo al son de los tambores

Como barca en la mar

que encendida en brea

muge y zozobra,

me enciendo así yo

con tu recuerdo,con tu mención.

Se me altera el pulso,

la sangre,como a un niño ladrón.

Y mi débil engranaje golpetea

azorado en completa confusión.

No es que a tu paso ardan candiles,

inflama el aire

la yesca que es tu sola presencia.

Si tan sólo al pensarque él encontrará

morada entre tus pies,

tiemblo de ira y de celos,

que no se alterará mi condición

al saberte al alcance de sus besos bandoleros,

prendí hogeras que no supe mantener.

Ya no danzo loco al son de los tambores,

porque al fin,porque al fin te consiguió

él, que tiene un corazón

tan guerrero como cruel,

tan infiel.

Que se desencajen las baldosas a mi paso,

que se abran simas.

Que se desplomen las paredes sobre mí,

que en tu regazo supliqué.

Como barca en la mar

que ha roto el timón

y al pairo va.

Como barca en la mar

yo ardo por ti

custodio que fuí.

Que no piense que obtiene tu favor

por dar tesoros,

que más tarde no podrá recuperar.

Porque el admitirlos son maneras tuyas

de confiar.Confundir y confiar

para golpear después

de confiar.

Confundir y confiar

para golpear después.

Confiar.