Archivos para julio, 2009

Es un poema que tiene más de 10 años, escrito tras un viaje a Galicia. Es un poco largo para el tipo de poesía que me gusta hacer ahora pero me ha gustado encontrarlo entre los viejos cuadernos. Puede decirse que es uno de mis “supervivientes”.

Un sólo Norte, un punto,
una referencia.
Y sin embargo, mi brújula,
da vueltas como loca
sobre su eje central
porque no lo encuentra.

Aquí, el verde es imposible,
duelen los ojos cuando lo miras
y el azul del mar es tan metálico
que a veces creo que no es un mar
sino un trozo de mis sueños.

Apenas hay arena, todo es un Finis terrae
donde la roca hiere los barcos
cuando se acercan a su aristas,
hiere a las mujeres que nunca recuperan
los cuerpos de los hombres que salieron
a pescar y oyeron a las sirenas.

El verde imposible entra por la ventana
en un olor intenso a pastos y a niebla
pero el mar no huele, está tan frío
que no parece salino, sino dulce,
como las manos de las mujeres tristes
que lloran cada mañana mirando al Norte
y mueren cada tarde con la brújula desnortada
de sus más terribles sueños.

Aquí no hay rojos ni naranjas
y el amarillo es difuso
como las rías que van y vienen
cargadas de pan para las mariscadoras
y para los niños que juegan en las orillas.

Yo no encuentro mi Norte
si no estás a mi lado,
la brújula vuelve a dar vueltas
entre mi piel de mujer Sur
y tus rizos de hombre Norte
buscando el centro de mi cuerpo
que vuelve del Norte preñado
de azul y de verde.

No me dejes sola en este Norte,
nunca me acostumbraría a dormirme
escuchando aullar los lobos.

Rodríguez Celtic Band

Publicado: julio 10, 2009 en CONCIERTOS, EVENTOS, MÚSICA
José Antonio Rodríguez es el clásico músico que no para quieto. De un proyecto a otro, siempre tiene que “dar la nota”. Ahora, el líder de “Supervivientes“, uno de los grandes referentes de música celta española, se presenta con la “Rodríguez Celtic Band” trayendo música irlandesa y escocesa tradicional.
Ayer fue dentro del ciclo de espectáculos en la Plaza de las Culturas, dentro del edificio Memoria de Andalucía de Caja Granada, donde todos los jueves a partir de las 22,00 h. puede disfrutarse de un rato de música “al aire libre”. Y, entrecomillo la frase, porque para mí, este tipo de plazas de hormigón armado tienen poco de libre. Conste que el edificio en sí, me gusta. O más bien, me gusta que la arquitectura contemporánea rompa líneas tradicionales y maneje conceptos actuales a la hora de crear nuevos edificios. Sería absurdo seguir construyendo Alhambras porque estamos en Granada…
Pero de ahí, a este tipo de construcciones, va un abismo y sin dudas, sigo prefiriendo un buen concierto en la Huerta de San Vicente (por decir algo) rodeada de verde natural, a hacerlo dentro de un patio en el que la primera sensación al entrar es que es igualito que el patio de una cárcel. Creo que no fui la única en pensarlo.
Fuera de críticas al lugar, y repito, que como conjunto arquitectónico me gusta pero no es habitable. El concierto de “Rodriguez Celtic Band” tuvo la calidad suficiente como para hacernos olvidar el entorno y centrarnos sólo en la estupenda música de este grupo que ganó mucho en sonido cuando, en los últimos temas, se incorporó la mandola del bereber de Alhucemas, Kino, que aportó un toque exótico muy interesante a la música celta.
Son varias las personas que en los últimos días me han preguntado sobre lo que escribo. Isabel Mellado me dejó hace unos días uno de sus textos inéditos y ahora soy yo la que dejo uno de mis inéditos para ella y para los que también me han preguntado por mis poemas. Para ellos y para los que están apoyándome para que haga realidad un viejo sueño.


Muerto

Él está muerto.
No terminas de creerlo, sólo,
porque aún mueve su pecho rítmicamente
arriba y abajo. Pero está muerto.
Él tampoco lo sabe.
Piensa, que porque camina a la orilla del mar
aún sigue entre los vivos.
Pero está muerto.
Aunque, de vez en cuando te hable, te mire,
te sonría. No te engañes. Está muerto.
Desde la noche en que un sustituto
llegó a tus sueños erótico-surrealistas
y te provocó una sonrisa entre las sábanas
y una humedad que se confundió con las brumas
de la mañana. Está muerto.
Respira, se mueve, habla, te mira,
pero hace días se le transparenta el hígado
a la izquierda del estómago
y poco a poco, se ha ido haciendo
una mueca donde hubo una sonrisa
sólo, para no ser un fantasma triste.
Pero es un fantasma. Y está muerto.
Da pena ver cómo un angelote que parecía
sano y robusto, con su arco en la mano,
de pronto, sólo es una sombra de sí mismo,
un ex Cupido transparente. Y además, él no lo sabe,
tú aún no lo sabes. Pero está muerto.

(Amar puede matar)


Otra noche redonda como la luna casi llena sobre la Ermita. Redonda por el ambiente, la cantidad de público asistente, el sitio y por supuesto, los músicos. Abriendo la jornada, la Big Band de Atarfe, que entretuvo al público durante algo más de hora y media. Buenos como proyecto musical y posiblemente llegue a ser cantera de buenos músicos del futuro. Alguna sorpresa, como el bien interpretado Summertime en la voz de una joven que podría destacar próximamente de seguir en esa línea.

Tras ellos Peter King Quarter, con el sonido inconfundible de su líder Peter King, saxofonista cuya larga trayectoria y abundante discografía da una idea de la calidad de su producción musical. Peter King ha colaborado, entre otros, con Maynard Ferguson, Ray Charles, Zoot Sims, Red Rodney, Philly Joe Jones, Nat Adderley y con The Rolling Stones, siendo miembro de la big band de Charlie Watts.

Un concierto con buen nivel de calidad que es lo que garantiza que en esta localidad se siga apostando por inaugurar las vacaciones veraniegas con este tipo de festivales que tanto éxito de afluencia están teniendo en nuestra localidad.

El siguiente… en la Costa. Supongo que nos veremos por allí.

Nuevamente el escenario acompaña de modo inseparable a la música. Son muchos los fetivales de jazz que buscan un marco especial para su celebración y este es uno de ellos. Y es que, desde hace ocho años, el lago situado junto a la Ermita de los tres Juanes, en Atarfe, acoge un festival que poco a poco se va haciendo un hueco en las agendas culturales del verano granadino.
Ayer fue el turno de Parkerland, un grupo formado por Antonio González al saxo, Eneko Alberdi a la guitarra, Javier Galiana al piano, José López al contrabajo y Sergio a la batería. Su música, homenaje al gran Charlie Parker recorre un repertorio variado donde estos andaluces afincados en Granada profundizan en el bebop con bastante soltura.

Tras ellos el trío formado por Iñaki Salvador al piano, Francis Posé al contrabajo y José Vázquez “Roper” a la batería. Procedentes de Donostia, Málaga y Madrid, curioso eje que como ellos mismos explicaron, ha unido con su música estos tres puntos de nuestra geografía con un resultado realmente espectacular.

Desde las primeras notas, la maestría de estos tres músicos terminó de animar el ambiente y con el bien seleccionado recorrido por su repertorio, en el cual, algunas de las piezas eran de composición propia de “Roper”, fueron metiendose al público en el bolsillo y entre lo idílico del paisaje, la gran calidad de la música y la temperatura que por fin, tras estos días de intenso calor, permitía pasar incluso un poco de frío, la noche, sin prolongarse en exceso sí fue un magnífica primera sesión de este festival al cual aún resta el día de hoy para concluir.

Tercer Paisaje Sorono (FEX)

Publicado: julio 3, 2009 en EVENTOS, MÚSICA, POESÍA

Entre el sonido del taller del luthier Javier Gil de Avalle, el llanto mezclado con risas de un niño y los parques donde los pájaros cantan y los niños corren y juegan, se introducen los textos y los poemas, otra vez en un marco que acompaña la escena, el patio de la Casa de los Tiros.
Ayer escuchamos a Ginés Cutillas, Isabel Mellado (ambos en estas fotografías), Cristina García Morales, Trinidad Gan, Javier Benítez y Cristina Gálvez arropados por los paisajes de Manuel M. Mateo, Ángel Espartero y Gerhard.
Con unas lecturas tan variadas es difícil hacer referencia a un poema o un relato concretos, además, todos ellos están en el cd que se ha estado repartiendo en las tres jornadas pero ayer, hubo momentos muy especiales, como el poema de Javier Benítez musicado y cantado por Esteban Valdivieso.

Anoche, cada uno de los autores que se dieron cita en el patio que nuevamente completó su aforo, nos dejó un trocito de su forma de entender estos paisajes sonoros, unas veces más integrados con ellos, otras más libres y menos impregnados de estos pero todos ellos igualmente interesantes.

Entre los textos leídos, tras la finalización del acto, Isabel Mellado me dejó una copia de uno de sus textos, E-mail, autorizando su reproducción aquí a modo de ejemplo, sé que a Carolina le gustará leerlo:

Dos y tres son cinco, y más cinco diez… Si me dieras un besito, once. Qué asco me doy.

Intento utilizar mi hemisferio derecho, el racional, el de toda la vida, pero mis cerebelos se comportan como riñones de cordero. Y de dormir ni hablar. Frente a mi portátil siento que llegó la hora de la verdad. Te escrito este mail porque debo confesarte algo horrible: Sí ya sé que soy patética pero es que esto se me fue de las manos.
Me persigue tu olor a jefe de sección y tu mirada entre que yo no fui y mírame que soy yo y ningún otro. Ese silencio nuestro, mezcla de por los siglos de los siglos y si te he visto no me acuerdo. Quién iba a pensar que pese a tu peroné famélico y tus cinco pelos mal distribuidos, estaría yo así, lo que se dice calada hasta el tuétano. Igualita que las tontuelas de las películas, y lo que es imperdonable, desde las más Hollywoodienses hasta Werner Herzog pasando por “Nueve semanas y media” y “El Rey León”.

Mi sentimieno hacia ti ya es políglota, si no me cuido pronto también será en braille, en los días fríos ich liebe dich y los sábados por la noche I love you.

Contéstame pronto. Por favor dime que se me fue la chancheta. Ten presente que estoy bien arrugada y tengo un lunar con pelos. Acuérdate de mi mala leche, de mis dientes amarillos. Me fío de ti, no me falles. Extírpame de un zarpazo ese sentir viscoso.
Aunque sea el peor de todos mis errores, alzo mi Macintosh para escribirte clarito lo que nunca antes te había dicho: Te amo, hijo de puta. Sí, que je taime, ti voglio bene, incluso te quiero, que es lo que más me atormenta.

Tan acostumbrados a los sonidos, que cuando no son armónicos llamamos ruido y cuando es una sucesión de notas que conforman una melodía llamamos música, apenas nos paramos a escuchar nuestro entorno. Pero el entorno suena, ahora mismo el mío es una melodía de pájaros que anidan en la calle mientras la gente aún dormita y yo misma no hubiese tomado conciencia de esto a no ser que tuviera que escribir ahora, precisamente, sobre paisajes sonoros.

Dentro de las actividades del FEX y organizado por la Asociación Diente de Oro, se dieron cita ayer en el Aljibe del Rey, un bellísimo lugar en la zona alta del Albayzin, seis poetas de distintas generaciones y tendencias estilísticas que dieron lectura a sus textos mientras los paisajes, compuestos en este caso por Antonio Caba iban sonando e introduciendo notas dispersas en el ambiente mientras el público asistía a un momento tan completo que incluso se vio acompañado por la anaranjada puesta del sol en el horizonte.

Los autores, Jesús Ortega, Miguel Ángel Arcas, Angel Talián, Carmen Córdoba, Erika Martínez y Juan Andrés García Román se fueron turnando en sus lecturas de forma que, hasta que éstas no hubieron finalizado, el espectador no podía tener completo el paisaje que trataba de dibujarnos cada uno de ellos.

Y como para muestra un botón (o en este caso un clavo por el nombre del blog) Jesús Ortega ha dejado ya esta mañana un post con uno de sus textos, que puede leerse en El clavo en la pared. El resto, tanto los ya leídos como los que restan por leer hoy y mañana pueden conseguirse asistiendo a las lecturas de estos paisajes sonoros, hoy en la Casa del Horno de Oro a las 21,30 h. y mañana en la Casa de los Tiros a la misma hora (es necesario ser muy puntual para asistir a éstos). En la entrada a las lecturas se entrega un cd-rom que contiene tanto los textos como las imágenes sonoras sobre las que en directo, van imprimiéndose los paisajes definitivos.

Fotografías: Manuel Miguel Mateo