Archivos para junio, 2009

Todo artista atraviesa varias etapas en su vida y cada una de ellas queda asimilada a una tendencia personal a través de la cual se expresa dando salida a sus inquietudes en el momento. Matisse también tuvo las suyas, tres para ser más concretos y de entre éstas, la etapa intermedia (1917-1941) es hasta ahora la menos estudiada y la menos comprendida.

Al que es el máximo representante de los fauvistas (fauve quiere decir fiera y la expresión se acuñó en el Salón de Otoño de 1905 por un crítico al ver el gran colorido de las telas expuestas). La gran influéncia de los fauvista fueron sin dudas Van Gogh y Gaugin pero a partir de su visión fueron capaces de tener su propio estilo.

Si el fauvismo en general sustituye el toque puntillista, la pincelada suelta que habían utilizado los impresionistas por grandes áreas de color contrapuestas y se explicita a través del color teniendo como seña de identidad la espontaneidad, en esta etapa Matisse utiliza aún técnicas puramente expresionistas, quizás demasiado influenciado aún por este movimiento.

Matisse en estos años se recrea en una pintura más intimista donde su estancia en Niza es evocada a través de paisajes locales y escenas cotidianas de la ciudad. Pinta interiores y exteriores donde las telas, el color de las tapicerías, cortinas, alfombras, muchas veces de influencia oriental se erigen casi como tema del cuadro aunque no lo sean, preludiando con ello parte de su pintura posterior.

Los paisajes, su entorno inmediato, al que interpreta con una pincelada mucho más fluída a veces incluso excesivamente esquemática son parte de su visión del mundo en ese momento. Junto a éstos, el retrato, en el que va cogiendo influéncias picassianas en una interpretación personal del cubismo menos evolucionado y la forma, a la que da el lugar protagonista en sus sensuales cuadros de odaliscas completan este recorrido que puede verse en el Thyssen hasta septiembre.

Se trata de un Matisse diferente al que acostumbramos a ver y por tanto, especialmente interesante para quienes quieran tener una perspectiva más completa del artista. La entrada al recinto y su visita está bien organizada y sin largas esperas por lo que es casi obligado el paso por una exposición tan didáctica como esta.

Poco después la esquematización completa y el color aplicado en grandes superficies que ya se preludia en Ninfa y Sátiro (reproducida aquí también) le acerca de modo irreversible a la etapa más intensa del artista donde su creación “La danza” puede considerarse su obra maestra.

Lugar: Museo Thyssen-Bornemisza
Fecha: del 9 de junio al 20 de septiembre

Saber perder.- David Trueba

Publicado: junio 24, 2009 en Uncategorized
Título: Saber perder
Autor: David Trueba
Editorial: Anagrama
Primera edición: 2008
He tenido con este libro una historia casi de encuentro-desencuentro. Desde un principio, en el primer párrafo, ya me había atrapado con la sencillez en la construcción de sus frases, la franqueza con que trata las distintas situaciones, la sensación de realidad palpable y la belleza de lo que se dice directamente, con la sinceridad de quien cuenta algo que conoce a fondo.
Después, la historia se me fue haciendo pesada por lo repetitivo de algunas de sus situaciones que sin embargo ahora, con el libro terminado, entiendo que incluso en la repetición, el autor buscaba transmitir la cotidianidad, la rutina de unos personajes que viven en medio de sus propias frustraciones, de sus deseos, de sus miedos y las diversas formas de enfrentarse a ellos.
Una cosa es la sinopsis oficial y otra mucho más enriquecedora es meterse entre sus páginas, navegar entre sus frases que narran la historia de tres generaciones de forma sincrónica y a la vez sus evoluciones personales que los alejan unos de los otros, como la vida misma.
La historia de la joven Silvia, apenas una adolescente que salta al mundo de los adultos de manos de Ariel, un futbolista que viene a España fichado por un equipo español. La historia de su padre, a quien su madre dejó cuando al amor le llegó su fecha de caducidad; la de Pilar, que apostó por volver a sentir el amor y la vida le ha sonreído y la de sus abuelos, Leandro y Aurora, que viven cada uno su tragedia personal de forma irreconciliable.
Todas las historias terminan como debían terminar, con la crueldad que en la vida real suceden las cosas, como caídas por su propio peso y a final, no hay milagros ni giros imprevistos, ni precipitación a la hora de acabar los últimos párrafos. Hay un libro tan bien escrito que a pesar de que tuve mis dudas hacia la mitad de la novela, ahora, me rindo a las evidencias y tengo que recomendarla.
El Carmen de la Victoria, es sin duda el marco más adecuado para una exposición que transmite sosiego, como los jardines, las fuentes y los mismos muros de este lugar maravilloso.
Agustín Ruíz de Almodóvar, fiel al estilo y la técnica que le caracterizan ha elegido una serie de piezas de barro cocido a las que añade perlita, óxidos, tintas y esmaltes para conseguir una gran variedad cromática.
Este escultor no se limita a este material sino que suele utilizar en sus obras piedra, madera, hierro… materiales con los que va conformando su lenguaje estilístico donde los volúmenes, las formas, los huecos, todo tiene un significado y todo comunica un concepto que Agustín ha ido creando a lo largo de su trayectoria.
La textura forma parte de su lenguaje y cada una de los objetos expuestos muestra alguna de las múltiples posibilidades de trabajo que ofrece su técnica.
La misma composición de sus figuras que van desde lo totémico a lo orientalizante, del concepto megalítico a lo más sencillo, la forma cotidiana frente a la vidriera pétrea, opaca, el hueco frente a la forma rotunda, maciza.
Agustín sabe cómo presentar su mundo donde participan forma, material, volumen e incluso consistencia y peso del objeto para que cada una de sus características se evidencie de la forma más precisa.
El artista inició su formación en la Escuela de Artes y Oficios de Granada y a partir de ahí su carrera artística ha ido bebiendo de muchas y diversas fuentes, incluyendo su investigación en talleres de cerámica en Japón junto al maestro Roiji Koie.
La influencia japonesa, presente de lleno en su obra tiene un innegable atractivo que nos lleva a contemplar cada una de las figuras con la curiosidad que da el gusto por lo que es capaz de transmitirnos esta cultura.
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Exposición: Agustín Ruíz de Andrade

Lugar: Carmen de la Victoria
Cuesta de Chapíz (Granada)
Fecha: 22-06-09 al 22-07-09
Horario: tardes hasta las 21 h.
Con las luces ya apagadas, un único foco central ilumina el punto exacto donde unos instantes después Damien Jurado se sitúa frente al público y empieza a contarles historias mientras rasguea la guitarra con su particular sonido de cantautor de Seattle. El hombre y la guitarra. Sin más artificios.

El sonido triste y la voz pesada, densa pero transmisora de los sentimientos que el norteamericano ha volcado en su último disco “Caught in the trees“, que puede escucharse un poco en su MySpace. Si muchos cantautores ponen música a sus propios poemas, él lo hace con sus historias, sus relatos de asesinos, de infidelidades, de mujeres, desamores. De vez en cuando, en su inglés americano tan sonoro, comentaba que “me hace falta alguna canción divertida”. Las suyas realmente no lo son, porque las letras tampoco lo pretenden.

Desaliñado, solitario, intimista, profundo y sensible, el chicano se parapeta tras su guitarra y comienza a cantar casi con monotonía imprimiendo de vez en cuando un sentimiento algo más exaltado, pero poco, en pequeñas dosis para un hombre que viniendo del christians punk ha evolucionado a una forma de hacer música donde él se convierte en el centro de su universo sonoro.

Luego, el turno de Lambchop, si el teatro estaba completamente lleno el mérito es de ellos sin duda. La banda de country alternativo de Nashville intregrada por Kurt Wagner (guitarra y voz); Tony Crow (piano); Matthew Swanson (bajo); Ryan Norris (teclados y guitarra); Scott Martin (batería).

Con un directo que supera con creces sus grabaciones, sencillamente porque hay música que soporta mal el enlatado por el propio concepto alternativo de sus sonidos, un repertorio impresionante donde va paseando entre las distintas expresiones artístico musicales del grupo y unos músicos que son el todo para poder poner en pie a todo un teatro al que le costó trabajo salir del recinto y cuando por fin lo hizo fue gratamente impresionado.

Para saber un poquito más de Lambchop, en Indirock he encontrado una pequeña biografía de la formación y para conocerles a fondo, nada mejor que su último disco OH (Ohio) uno de los mejores que se puede escuchar de esta banda.

LOSER de David González

Publicado: junio 20, 2009 en LIBROS, POESÍA
Título: LOSER
1ª edición: 2009
Diseño de la portada: Mister X
Ilustraciones del libro: VV.AA.

Recibí el libro esta misma mañana y ya lo he leído tres veces. Siempre lo hago con los poemarios. Creo que es la única manera de desentrañar y asimilar todo lo que pueden decirme. Viene con una emotiva dedicatoria para que le lleve la contraria al título del libro y que yo sea “… lo que yo creo que eres: una ganadora“. El título se presta a frases como esa, pero yo sé, que además David todo lo escribe desde dentro.

Loser es un poemario muy homogeneo. Directo, expresivo, coherente. Como una narración poética donde cada historia se resuelve en el mismo poema, donde las palabras son certeras, verdades como puños hechas poesía. Diálogo donde cada frase recogida es un homenaje, un recuerdo, un pensamiento y aún así, parecían frases hechas para formar parte de un poema. La cadencia de sus versos, cercanos, frescos, vitales pero sobre todo honestos, como el propio autor y su obra, hacen que el lector se sienta identificado en muchas frases. Frases que calan, que permanecen y que se incorporan a nuestro vocabulario de la forma más natural.

Es un poemario para disfrutarlo de verdad, con la seguridad de ir desgranando en sus páginas parte de las muchas vivencias de un autor que ha hecho de su poesía un vehículo transmisor de pensamientos, denuncias, llamadas de atención a un mundo donde la incultura popular, muchas veces, no deja espacio para la poesía en la convicción de que el poeta sólo escribe para sí mismo. Pero David González, no. David describe el mundo, su mundo o un mundo en común con los lectores y explica en sus notas a pie de página cualquier cosa que pueda quedar en el aire, con el riesgo de que alguien no entienda sus palabras.

Es un libro que navega entre definiciones forzadas, puesto que hoy en día, todo parece exigir su propia adscripción a un movimiento que en este caso es demasiado personal para conformarse con una única etiqueta. Poesía de la conciencia, realismo sucio… David vuelve a sacar de dentro sus vivencias, se reencuentra con pasajes de su memoria y a veces con la memoria colectiva en una integración compleja entre poesía y vida. Mediante la poesía, nos habla de animales Enfermos de amor, de política en Ars Política, Ginebra, El Genio, de cárceles en Calabozos, de hombres, música, de musas, mujeres, excusas y sobre sí mismo, siempre con el lenguaje más preciso, el que más conmueve, el que más impacta. David González es así de intenso.

Contiene, además de los treinta poemas que lo componen, una serie de dibujos, fotografías, y graffitis que ilustran cada uno de ellos. Algunos realmente impactantes, otros muy simbólicos, como el que me he permitido reproducir en esta reseña. Pero sobre todo, contiene la esencia de un poeta que siempre ha tenido claro, extraordinariamente claro, lo que era.

EL PEOR INSULTO
Asistí
desde muy temprana edad
y desde un lugar de privilegio
a la puesta en práctica
del siempre popular
arte del insulto o espelleye.
Algunas de las mujeres de mi calle,
tenían la saludable costumbre
de arreglar sus diferencias
asomándose a las ventanas,
balcones y corredores de sus casas
y luego, a cara perru, con descaro,
ponerse a ventilar, por ejemplo,
las sábanas conyugales de sus vecinas
o a sacudirles encima
las piedras
por las que, se decía,
se las habían pasado
o todavía se las pasaban,
y no sus maridos precisamente.
Más adelante, hube de vérmelas
con el vocabulario
de una cantidad considerable
de hijos de la gran puta
de toda clase y condición.
Con esto, sólo quiero darte a entender
que, si la ocasión así lo requiere,
no soy de los que se lavan la boca con jabón:
soy de los que escupen
soy de los que escupen las palabras más dañinas
si de lo que se trata,
sí de lo que estamos hablando,
es de causarle a alguien, a quien sea,
el mayor daño emocional posible.
Pero es ahora, a los cuarenta y cuatro años,
cuando por fin acierto a entenderlo:
el insulto, el peor insulto, es decirle a la otra persona,
y decírselo mirándola a los ojos,
te quiero,
cuando sabes fijo, positivamente fijo,
que no se lo estás diciendo
de corazón.
ARS POLÍTICA
los políticos
estrechan la mano
pero no la dan
Para conocer más del autor:
David González (web del poeta) http://www.davidgonzalezpoeta.com/
Perdóname, pero te amo (blog) http://perdonameperoteamo.blogspot.com/

Título: Versos de alambre de espino
Autor: Rafael Calero Palma
Editorial: Alhulía
Edición: 1ª Edición 2009

Portada, diseño e ilustraciones: Rafael Quintero

Reseñar poesía es una labor difícil y a la vez grata, sobre todo cuando se trata de poemarios tan completos y tan intensos como el séptimo libro de Rafael Calero, autor también del ensaño Bukowski, estética de un salvaje indecente y los poemarios Los poemas del frío, Desorden, Hablando de amor con el cobrador del frac y El amor es un helado de fresa derretido en el asfalto.
Difícil de definir, el autor adopta un estilo propio entre el realismo sucio, la poesía de la experiencia y su personal interpretación del mundo que le rodea, por lo que su adscripción a cualquier etiqueta resulta imposible. En esta ocasión el autor cambia radicalmente su registro poético y se lanza de lleno a una poesía mucho más crítica, a través de la que nos hace fijar la mirada en algunos de los problemas de la sociedad actual.

Sin olvidar algún poema más cercano a su poética anterior, como la que nos deja en el poema “La de tiempo que hace que nadie me besaba así“, que también fue publicado en la Antología del Beso editada por Mitad Doble y fiel a sus citas literarias, a sus homenajes, sus recuerdos y las influencias literarias de Bukowski, Kerouac, Houellebecq o las musicales de Tom Waits, Bob Dylan o Fito Páez entre otros.

El libro no son sólo sus cuarenta y seis poesías, las ilustraciones que lo acompañan, y que deben ser interpretadas junto a los poemas que preceden o anteceden, son ya poemas en sí. Tanto éstas como la portada, que es un poema visual muy significativo, son obra del pintor cordobés Rafael Quintero. Y el prólogo, de Juanfran Molina, al contrario que en otros libros que la mayoría de personas se salta, es parte inseparable para entender al autor y sus poemas.

Como poemario, Versos de alambre de espino, se mueve en un amplio registro. Una ironía bien administrada en poemas como Ginebra y lágrimas o Sólo por joder. La dureza, casi angustiosa que nos sitúa frente a la realidad cotidiana de Crisis económica mundial. El homenaje explícito y sencillo en Gloria, que el autor dedica a Gloria Fuertes.

Poemas que tiene la fuerza de la palabra y de la frase lapidaria que nos hace pararnos a pensar, en Hijos de puta y en Mala leche. Sin duda, dos de mis preferidos. La acertada definición de Palabras.

En otros sin embargo, el autor nos sorprende, como en Mata a la televisión o Apolalipse Now, que funciona casi como un micro relato de el que no esperábamos el final.

Descarnados y directos, 25 de diciembre de 2007 y Enterrar a los muertos. Dos realidades cotidianas, de las que leemos en los diarios y vemos en el telediario, pero contadas dentro de un impresionante poema.

Conceptuales, como Tristeza, donde unas pocas palabras son suficientes para decirlo todo, o Cicatrices, donde el poema se centra al final del propio poema. O sucios, muy sucios, como Realismo sucio, nuevamente dedicado a Bukowski.

Declaraciones de intenciones, pensamientos en voz alta, noches de insomnios reales o ficticias, en poesía da lo mismo si se tiene la claridad mental suficiente para escribir Press Reset y demostrar que este mundo se ha quedado colgado y terminar un poemario tan crítico, con 99 razones, por las que todo esto merece la pena.

HIJOS DE PUTA

El mundo está lleno de hijos de puta

Fito Páez

El mundo es un lugar lleno de hijos de puta.
Sin miedo, salen de sus madrigueras,
tomando el control, poco a poco, de todo:
supermercados, galerías de arte, pastelerías,
tiendas de pianos, empresas de pompas fúnebres.
Los puedes encontrar en cualquier sitio,
por muy extraño que parezca.
Trabajan en los bancos, en los hospitales,
en las peluquerías o en los bares de moda.
A veces llenan el depósito de tu coche
de gasolina o enseñan a leer a tu hijo pequeño;
otras veces te venden una pizza recién hecha,
una película porno o el último premio planeta.
Conducen camiones, autobuses urbanos, taxis.
Algunos son famosos: los puedes ver en televisión,
en los periódicos, en las revistas.
Los hay millonarios y están aquellos otros,
que, literalmente, no tienen donde caerse muertos.
Hombres y mujeres.
Jóvenes lozanos y ancianos decrépitos.
Pueden ser hermosos, atractivos, elegantes.
Pueden ser feos, deformes, malolientes.
Morenos y rubios.
De largas melenas o alopécicos.
Solteros, casados, divorciados.
Algunos votan en todas las consultas electorales:
elecciones municipales, autonómicas, generales,
referendos o plebiscitos sobre cualquier asunto:
otros no lo han hecho nunca (ni piensan hacerlo).
Algunos son donantes de sangre, de semen,
de riñones, de penas.
Otros, sin embargo,
no dan ni la hora a la madre que los parió.
¿Qué le vamos a hacer?
Así es el mundo, un maravilloso lugar lleno de hijos de puta.

Según informa el autor en su blog, el libro está disponible en Subterránea Cómic, Librería Babel, Casa del Libro y por supuesto se puede adquirir en las presentaciones y poniéndose en contacto con el propio autor cuyos datos también están en su blog.
Para conocer más del autor:
Afinidades electivas:

Los hombres que no amaban a las mujeres

Publicado: junio 15, 2009 en CINE
Título: Milenium I: Los hombres que no amaban a las mujeres.
Director: Niels Arden
Intérpretes: Ewa Fröling (Harriet Vanger), Lena Endre (Erika Berger), Michael Nyqvist (Mikael Blomkvist), Per Oscarsson (Holger), Sven-Bertil Taube (Henrik Vanger), Noomi Rapace (Lisbeth Salander), Marika Lagercrantz (Cecilia Vanger), Ingvar Hirdwall (Dirch Frode), Björn Granath (Gustav Morell)
Duración: 152 minutos
Año de producción: 2009
Distribuidora: Vértigo Films
No pensaba verla hasta haber leído el libro, pero la impaciencia y la curiosidad han podido conmigo y la verdad, no me arrepiento. Este tipo de películas prefiero verlas en el cine.
Con una fotografía discreta, que no se recrea en las muchas posibilidades paisajísticas de Suecia y Noruega, donde está rodada la película. Sencillamente nos deja ver los lugares sin detenerse en ellos, claro que, dado el metraje de la película, demasiados detalles la hubieran hecho interminable.
En cuanto a interpretación, magnífica Noomi Rapace, hija del cantaor flamenco de Badajoz Rogelio Durán, que da vida a la enigmática y dificil Lisbeth Salander a pesar de ser un poco mayor para este papel de jovencita inadaptada. Sin grandes producciones en su filmografía, de hecho esta es su primera película tras algunos papeles en televisión, se ha enfrentado con éxito a este reto interpretativo.
Muy bueno también Michael Nyqvist con una buena filmografía a sus espaldas, en esta ocasión en el papel del investigador, Mikael Blomkvist que comienza la película con grandes dificultades profesionales tras ser condenado por un tribunar por difamación como fruto de la resolución de un caso en su labor periodistica de investigación en la revista Milenium.
Después de treinta y nueve años sin resolver el misterio de una sobrina desaparecida en extrañas circunstancias, el millonario Henrik Vanger contrata a Mikael Blomkvist para que vuelva sobre el caso con la convicción de que unos cuadros de flores secas que recibe por su cumpleaños desde la desaparición, son obra del asesino de Harriet Vanger quien así, pretende tener permanente sumido en el dolor a su tío.
La investigación no parece fácil, de hecho no lo es y avanza demasiado lenta hasta que aparece la polémica Lisbeth Salander, una hacker dura y profesional que ha sido capaz de hallar una respuesta a una de las incógnitas sin resolver en el caso. A partir de ahí, el descubrimiento de una serie de crímenes ocurridos cuarenta años atrás entran en conexión con la vida de Harriet y todo empieza a tener sentido. El círculo se estrecha y las situaciones se van tensando hasta la completa resolución del caso, como no puede ser de otra forma en este tipo de novelas como la homónima en la que está basada la película y cuyo autor Stieg Larsson, que no llegó a ver publicada la trilogía Milenium ya que murió de un infarto al poco tiempo de entregar la última de estas novelas.
Como película merece la pena ir a verla. Son más de dos horas en las que el director ha conseguido mantener la tensión entre la historia principal y la de la vida personal de Lisbeth Salander enseñándonos todas la bajezas de las que es capaz el ser humano, de torturar, violar y destrozar moralmente a sus semejantes. Icono de la capacidad de supervivencia, el valor, la decisión personal de salir adelante defendiéndose contra todo, el personaje se convierte así en una nueva heroína mucho menos caramelizada que otras que hemos visto en películas de acción últimamente.