Archivos para febrero 25, 2009

También hasta el 15 de marzo en el Centro Cultural CajaGranada, la exposición “Poética de la abstracción” del onubense José Caballero nos muestra un recorrido por parte de su pintura, la más abstracta y coherente con su época ya que este pintor tuvo un amplio recorrido artístico tocando muchas tendencias pictóricas.
José Caballero fue uno de los artistas que más varió (en técnica, estilo y temática) su manera de concebir la pintura según se tratara del periodo anterior o posterior a la guerra civil; no resulta extraño que a muchos les siga costando trabajo asimilar unas producciones tan diversas.
A finales de los años veinte Caballero conoce al poeta Adriano del Valle, y, ya en 1930, a Daniel Vázquez Díaz, cuando éste se encontraba pintando los frescos del monasterio de La Rábida. Llega a Madrid en 1931, se integra en la capital pero además mantiene lazos con su ciudad natal donde celebra ese año su primera muestra individual en el Círculo Mercantil.
En 1932 José Caballero junto a Federico García Lorca y otros, realiza en el Ateneo Popular una exposición de dibujos que causa tanto escándalo que sólo permanece abierta un día. Lorca le invita en 1933 a La Barraca, para la que hace decorados y figurines. Son años en que conoce a Alberto Sánchez, Pablo Neruda, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Maruja Mallo, Joaquín Torres García o Luis Buñuel. Precisamente, éste último sería quien le introdujera en el movimiento surrealista mostrándole, por ejemplo, los collages de Max Ernst.
En concreto, el año de 1935 representa para el artista un momento de protagonismo en el panorama del surrealismo español. Realiza tres carteles para su actuación junto a Adriano del Valle en el Ateneo de Sevilla e ilustra poemas para Federico García Lorca y Pablo Neruda. Colabora en revistas como Cruz y Raya, Noreste, Línea, Caballo Verde para la poesía, etc. Menos conocida es la participación de Caballero en la primera Feria del Dibujo (1935) de la Sociedad de Artistas Ibéricos.
En 1937 pasa unos meses en el frente realizando dibujos y mapas y, poco después, en la posguerra ilustrará, aún en clave surrealista pero ya plagado de contenidos afines al nacional catolicismo, en revistas como Vértice o Santo y Seña convencido por Dionisio Ridruejo. En 1945 participa en el III Salón de los Once. Cinco años después es invitado a la XXV edición de la Bienal de Venecia y realiza su primera gran muestra individual en Madrid, en la galería Clan.
Sin embargo, nada de eso tendrá continuidad en el futuro, sobre todo desde los años cincuenta, cuando abandona la figuración y opta por una fórmula en la que intenta fundir abstracción geométrica y expresividad matérica del informalismo, con resultados dispares pero en los que siempre se descubre la inquietud creativa del pintor andaluz, que fue una referencia del ambiente artístico madrileño hasta su fallecimiento.
Además de óleos, se exponen dibujos que muestran la constante búsqueda poética de Caballero, que estuvo en contacto con destacados intelectuales de su época como Federico García Lorca, Pablo Neruda o Rafael Alberti. Nacido en 1915, se trasladó a Madrid a comienzos de los años treinta para formarse en el taller de Daniel Vázquez Díaz. Entre sus trabajos, que tuvieron también una notable influencia del surrealismo, destacan por su simbolismo los realizados por encargo de García Lorca para diferentes escenografías de La Barraca, de la que fue un destacado colaborador como figurinista e ilustrador.
En sus obras puede apreciarse su atracción por el erotismo, que se presenta sutil gracias a una portentosa imaginación que le ayudó a traspasar los límites que la dictadura impuso a los artistas. Sus luces y sombras, que constituyen una verdadera metáfora de la vida y la muerte, circulan por sus óleos desde el surrealismo o el expresionismo matérico, con una notable fuerza expresiva.
África es el paraíso, el Edén del que salió el hombre antes de poblar el mundo y es allí donde la vida primitiva se nos muestra con todo su colorido y todo su explendor. Allí, la fotógrafa granadina Alicia Núñez ha hecho algunas fotos realmente bellísimas y ahora éstas pueden verse bajo el título “El corazón de África” en el Centro Cultural CajaGranada hasta el 15 de marzo.
Es curioso visitar con niños este centro porque tras ver la sala contigua con pintura, fue muy enriquecedor ver la expresión de ellos mirando a estos hombres y mujeres africanos que no son como los que están acostumbrados a ver por aquí y ver sus ojos muy abiertos estudiando los colores, atuendos, la tranquilidad y el reposo en sus miradas.
No es tampoco el África hambrienta, ni el África recluída en campos huyendo de las guerras… es un África primitiva, sencilla, donde la vida se rige por otras normas, por otros tiempos y los valores primordiales se transmiten de generación en generación.
La exposición se organiza por etnias y se pueden ver fotografías de los muy conocidos Masai o los Pigmeos y los más desconocidos, como los Ik, los Mursi, etc. y en palabras de la artista “Los retratos muestran la dignidad de unas personas que tienen una vida dura y complicada, muy alejada de los estándares vitales de los países occidentales, pero que, sin embargo, se muestran orgullosas, fuertes, con un punto de altivez. Muestran sus armas, sus sonrisas y esos cuerpos tatuados, escarificados o hermosamente decorados.


Ahora que empieza el buen tiempo puede ser un buen momento para darse una vuelta por el Centro Cultural y no perderse esta exposición.