Archivos para abril 5, 2008

Ha sido la frase con la que Fadia Faqir, escritora británica de origen jordano, Doctora en Escritura Creativa de la Universidad de East Anglia y autora entre otros del libro “Mi nombre es Salma”, ha cerrado uno de los mejores eventos del Hay Festival junto a Jonathan Levi que le ha contestado con un “Si yo fuera Bogart, seguramente te diría que siempre nos quedará Granada”.

Tras leer algunos emotivos párrafos de esa novela y otra obra anterior suya con los que uno se da cuenta por qué es Doctora en Escritura Creativa, la autora ha ido contextualizando la vida de su personaje y la fragmentación cultural interior de una mujer obligada a huir de Hima, una pequeña aldea de Oriente Medio tras quedarse embarazada fuera del matrimonio. Condenada a muerte, Salma pasa ocho años en la cárcel de la que huirá llegando a Inglaterra, donde pide asilo e intenta rehacer su vida entre el miedo y el recuerdo de la hija que le arrebataron en la cárcel y muchos años después decide regresar a buscarla… Toda una emotiva historia que seguro no deja a nadie indiferente.

Naturalmente, con una escritora de origen jordano, el tema del Islam tenía que aparecer en su charla y relata Fadia que ella no había tomado conciencia del problema de ser musulmana hasta que los atentados terroristas del 11-S influyeron significativamente en cómo está percibiendo el mundo occidental al mundo islámico y los problemas que esto ha acarreado a quienes hasta ese momento no se veían a sí mismos como distintos por motivos religiosos, sino que la religión era una particularidad más de cada uno.

Al hilo de esto, recordaba Fadia cómo en Granada se dio una convivencia pacífica entre culturas y que es posible vivir de forma cultural y religiosamente diferente en un ambiente de respeto por la dignidad de los demás, lo cual parece haberse olvidado en algunos lugares del mundo tal y como subrayaba su contertulio el también escritor y crítico Jonathan Levi, gran conocedor de Arabia Saudí y autor de “A guide por the perplexed“, que se desarrolla en parte en Granada, entre ellos, los propios Estados Unidos, donde los racismos arraigan con tanta facilidad y los “derechos humanos” son algo que tienen que respetar los demás.

El papel de la mujer musulmana y las dificultades que tienen en algunos países también ha sido un punto importante en su discurso que una vez entrado en el turno de preguntas se ha centrado también en la desvinculación que podría tener con respecto a sus raíces, que en su caso es inexistente, pues sigue siendo “beduína” en su interior, nómada como forma de vida hasta que se ha sentido demasiado cansada como para seguir conociendo mundo y a pesar de que afirma salir del Reino Unido al menos dos veces al mes y en las pocas facilidades que hay para los autores de escribir y publicar en árabe, pues parece olvidarse que escribir tiene la mayoría de las veces la finalidad de publicar y si las editoriales árabes no apuestan por literatura como la de Fadia Faqir y otros tantos que ponen de manifiesto la problemática interna de los países del ámbito musulmán, éstos se ven abocados a escribir en otras lenguas, inglés en su caso aunque tiene previsto traducir sus obras a árabe también.

Si tuviera que definir este acto en pocas palabras diría que ha sido clarificador con respecto al estado actual de la literatura de autores musulmanes y a Fadia como una mujer fuerte a la vez que entrañable y como ella misma ha dicho esta noche “Siempre HAY Granada

*** MÁS AYER EN EL HAY FESTIVAL; NOCHE FLAMENCA: http://www.granadahoy.com/article/ocio/95486/morente/vuelta/ruedo.html
Mientras en la Sala de Conferencias del Palacio de Carlos V Hamid Triki explicaba la vida de los granadinos en la etapa musulmana, en el Patio Circular del mismo, sobre un alto podio en plan montaje-escénico una gran cantidad de personas se han dado cita para escuchar las aberraciones lingüísticas de un pseudo poeta como Luís García Montero que desde que escribió su primera obra no ha hecho otra cosa más que mirarse el ombligo de forma permanente y subirse al carro de los que pueden trepar por cualquier medio y a cualquier precio y si bien se le puede leer sin padecer demasiado (conste que mi crítica es a la persona, que no al poeta ni su obra), escucharle es una de las experiencias más absurdas que he tenido la desdicha de padecer en demasiadas ocasiones así que es evidente que no hablo de oído.

El autorreferenciarse y reírse las propias gracias ejemplo vivísimo de la “malafollá granaína” (a lo mejor hay que escucharle sólo por eso) se han convertido en parte de las perogrulladas que ha adoptado como discurso y como para olvidar la sarta de estupideces que ha soltado en un momento no me harán falta diecinueve días y quinientas noches paso a preguntarme ¿qué hace un cantautor como Joaquín Sabina en un sitio como éste?

Porque a mí Sabina me cae bien, no es que sea mi ídolo pero he escuchado todos sus discos y en su faceta de poeta ácido satírico sólo le he leído en Internet por el mismo motivo que el otro día esgrimía sobre el último libro de Pérez Reverte, porque no dejo que mis libros se junten con cualquiera y hoy, el “trío la la la” formado por estos tres contertulios no se ha lucido especialmente y si expresiones del tipo “es que me habéis pillao cagando” pronunciadas por Sabina han arrancado la risa ¿fácil? del público, sirva esta como ejemplo de panorama general de lo que ellos, irónicos donde los haya, han llamado “encuentro literario” quedándose tan panchos con la vacua intervención en el papel estelar de moderador de Toni Martín Benítez.

Y no sólo eso, seguro que mañana algún soplagaitas del periódico local que para más inri no sería extraño que haya terminado la noche de contertulio añadido al grupo en los bares de tapas de esta Graná que es mi tierra, hable de este evento como una de las siete maravillas del mundo. Como la que afortunadamente, no llegó a ser la Alhambra…

En el marco incomparable del Palacio de Carlos V, más concretamente en la Sala de Conferencias del mismo a través de la literatura islámica que referencia Granada y sus gentes entre los siglos IX al XIV que es muy abundante y basándose en ella principalmente, Hamid Triki ha imbuido a los granadinos de hoy, con toda la mezcla cultural que se da en esta provincia en la forma de vida de estos otros que también lo fueron en esa etapa de la Historia.

Desde que la dinastía de los Ziríes, un clan formado por bereberes se establece primero en Madinat Ilbira (Elvira o Medina Elvira) procedentes de Ifriquiya hasta que se trasladan definitivamente a Madina Garnata (Granada) pasando antes por la Alcazaba Vieja o Qadama, situada en el Albayzin, son muchos los textos a través de la poesía y la literatura principalmente los que nos hablan de la forma de vida de estos musulmanes granadinos, de su cultura y del florecimiento de la lengua, la filosofía, la medicina y las artes.

Hamid Triki, dando lectura a algunos párrafos de las obras más relevantes ha ido haciendo un repaso acerca de lo que fue este Al-andalus y sus pobladores, en especial de los gobernantes, sus emires y visires y los poetas e incluso poetisas que tuvieron gran relevancia en el panorama cultural de la época.

Según éstos, por ejemplo, la mujer granadina musulmana era “una mujer no muy alta, de pelo oscuro, andares graciles y habla dispuesta” detalle o anécdota que nos ayuda a visualizar un poco mejor cómo eran éstas mujeres o acerca de las virtudes y defectos que presentaban principalmente los emires que a la vista de los textos eran foco de atención de la mayoría de los escritos de la época.

Interesante conferencia que también podía haber dado algo más de si porque el tema es lo suficientemente llamativo aunque el ponente no se ha lucido en exceso, sino que prácticamente se ha limitado a leer y apenas explicar pasajes más o menos interesantes en árabe que luego iba traduciendo al francés y posteriormente un traductor al castellano, con lo que, como puede suponerse, ha sido un poco complejo seguir el hilo de la conferencia para llegar a unas conclusiones más o menos interesantes sobre la misma.