Archivos para febrero, 2008

Las Trece Rosas

Publicado: febrero 14, 2008 en CINE
Reparto:
Pilar López de Ayala (Blanca Brisac)
Verónica Sánchez (Julia Conesa)
Marta Atura (Virtudes González)
Nadia de Santiago (Carmen Cuesta)
Gabriella Pession (Adelina García)
Félix Gómez (Perico)
Fran Perea (Teo)
Enrico Lo Verso (Juan Cánepa)
Asier Etxeandía (Enrique García)
Alberto Ferreiro (Valentín)
Luisa Martín (Dolores)
Bárbara Lennie (Dionisia Manzanero)
Goya Toledo (Carmen Castro – Directora prisión)
Secun de la Rosa (Satur)
Director: Emilio Martínez-Lázaro.
Año: 2007

Los hechos son conocidos por todos, no en vano Julia Conesa, una de las protagonistas de la historia, escribió a su madre en sus últimas horas de vida diciéndole “Que mi nombre no se borre en la historia”. Y así ha sido. Porque, las circunstancias que reunieron a esas trece mujeres, Las Trece Rosas (rojas) siete de ellas menores de edad, en la misma prisión y en el mismo momento en que fueron fusiladas contra las tapias del cementerio este, han sido ampliamente difundidas a través de libros (Las trece rosas rojas. Carlos Fonseca. Temas de Hoy), teatro y ahora su historia ha sido llevada al cine estrenándose días antes de la aprobación el 31 de octubre de la Ley de la Memoria Histórica por el gobierno de Zapatero.

La escenografía bien conseguida y las secuencias van construyendo las vidas de estas jóvenes en los días previos a su captura, interrogatorio e internamiento previos a la ejecución mezclándose con personajes ficticios o que recogen las características de varios personajes reales con lo que la película en sí no hace justicia a la verdad ni reproduce los hechos tal cual sucedieron sino que le da un giro cinematográfico a la misma quizás para quitarle hierro y hacerla menos dura para el espectador.

Sin embargo, la historia original sí fue dura en extremo, sobre todo por el hecho de que se trataba de chicas que apenas eran unas niñas y que junto a otros cuarenta y tres hombre que formaron parte del mismo expediente y compartieron justicia, pagaron los platos rotos del poco afortunado asesinato de Eugenio Gabaldón, comandante de la Guardia Civil y encargado del Archivo de Masonería y Comunismo, junto a su joven hija, Pilar y el chofer que les conducía. El asesinato se produjo cuando ellas ya estaban encarceladas, pero en aquellos tiempos convulsos, alguien debía pagarlo y esos cincuenta y seis detenidos fueron los “elegidos” para ello.

Realmente, la película emociona en algunos momentos hasta el hecho de terminar de verla entre lágrimas, pero no lo hace en exceso, no se recrea en la crudeza de los hechos reales ni creo que refleje las pésimas condiciones de la cárcel donde se hacinaban las detenidas que si bien no parece muy cómoda en la película, a buen seguro debió ser mucho más terrible de lo que la pintan. De hecho, las escenas que más tocan la sensibilidad del espectador están relacionadas con un niño, el hijo pequeño de Blanca Brisac, aunque los hechos que muestra no fueron realmente así.

A pesar de esas “licencias” la película merece ser vista sobre todo por la buenísima actuación del reparto de lujo donde podemos ver a algunas de las figuras más destacadas del cine español. Eso sí, tratando, como siempre que se ve una película de corte histórico de conocer la verdad en la que está basada sin dar por cierto todo lo que con toda su buena intención nos muestra el guionista de la misma.

http://www.las13rosas.com/

Ampliación del Museo del Prado.

Publicado: febrero 14, 2008 en CULTURA

Los alumnos de la UNED matriculados éste año en las asignaturas de Historia del Arte Contemporáneo y Pintura de los siglos XIX y XX están de enhorabuena ya que la primera exposición temporal que acoge la recién inaugurada ampliación del Museo del Prado obra del arquitecto español Rafael Moneo se llama precisamente El Siglo XIX en el Prado y recoge algunas de las muestras más representativas de la pintura de historia y retrato de este siglo así como una muestra con algunos de los grabados de la serie de caprichos de Goya que bajo el título “El toro mariposa” se exponen el una de las nuevas salas.

El nuevo edificio integra en su interior el restaurado Claustro de los Jerónimos y consigue dar al museo más espacio expositivo así como nuevas zonas de recreo y restauración, talleres y un amplio Auditorio que servirá para acoger conferencias y otros actos.

Respetuoso con la línea original trazada en el edificio principal por Juan de Villanueva a la par que moderno, Moneo ha conseguido una unión de ambos edificios marcada por la funcionalidad, la estética y el buen gusto arquitectónico que le caracteriza.

La exposición con que abre su puertas contiene una bien seleccionada muestra de arte del siglo XIX entre cuyos cuadros podemos ver el célebre cuadro “Niños en la playa” de Soroya, “Doña Isabel la Católica dictando su testamento” de Eduardo Rosales o el también conocidísimo a través de los libros de Historia Moderna “Juana la loca” de Francisco Pradilla.

Junto a éstos también pueden verse algunas de las más representativas obras de Madrazo como “La Condesa de Vílches” o algunos de Mariano Fortuny entre otros, todos ellos más contextualizados en esta exposición que en su anterior ubicación original donde suponemos que volverán cuando concluya la misma y que ahora, dispuestos de ésta forma, dan una panorámica muy certera del arte pictórico de ese siglo siendo el lugar ideal para visualizar de forma práctica las obras de estudio en las mencionadas materias que se cursan en la licenciatura de Historia pero también una muestra muy acertada para acercar al público en general los cuadros de este periodo de una forma amena que además puede seguirse de manera didáctica a través de las guías con las explicaciones pertinentes que se distribuyen de forma gratuita en los puntos de información del museo.

Durante la semana de inauguración, como aliciente extraordinario, se han paseado por el museo y zonas aledañas multitud de personajes vestidos a la moda y usanza del siglo en cuestión dando cierto pintoresquismo a la visita que no debería concluir sin visitar el mencionado Claustro de los Jerónimos que anteriormente a la intervención había entrado en un peligroso nivel de deterioro y ahora queda efectivamente preservado e integrado en éste museo.