Videoteca: Brokeback mountain.

Publicado: septiembre 26, 2006 en VÍDEO
Es una película a la que merece la pena dedicarle un sábado en la tarde, pasar por el videoclub, plantarnos en el sofá y disfrutar de ella sin prejuicios.

En su momento se publicó una muy buena reseña en la revista de alumnos de la uned y allí podeis ver la entrada original
http://www.uned.es/revista-de-alumnos/arte/cine/brokeback.htm
he querido recuperarla aquí porque en su momento me gustó la forma en que su autor Jose Luís Serrano de Juan hacía el comentario sobre la misma, con un enfoque distinto…

Brokeback Mountain, de Ang Lee2005

FICHA: Intérpretes: Heath Ledger (Ennis Del Mar), Jake Gyllenhaal (Jack Twist), Linda Cardellini (Cassie), Anna Faris (Lashawn Malone), Anne Hathaway (Lureen Newsome), Michelle Williams (Alma), Randy Quaid (Joe Aguirre), Kate Mara (Alma Jr.). Guión: Larry McMurtry y Diana Ossana; basado en un relato de Annie Proulx. Producción: Diana Ossana y James Schamus. Música: Gustavo Santaolalla. Fotografía: Rodrigo Prieto. Montaje: Geraldine Peroni y Dylan Tichenor. Diseño de producción: Judy Becker. Vestuario: Marit Allen.

“El sábado fui a ver Brokeback Mountain. Tras haber estado todo el día estudiando, la primera media hora de la película la pasé viendo glacis, sinclinales colgados, ruces y combes, decidiendo si el clima era un BSk o un H, clasificando las nubes, y repasando el enfriamiento adiabático seco y húmedo.

Al cabo de un rato había comprendido que, a pesar del aspecto terrorífico de los bloques-diagrama, la naturaleza es bellísima.

Una vez reconciliado con el mundo, empecé a disfrutar de la historia y, sin darme cuenta, como tienen que ser las buenas historias, me vi atrapado en ella, como cuando te hundes en las arenas movedizas o te arrastra una corriente marina, despacio al principio, hasta que de repente te das cuenta de que has sobrepasado un punto en el que ya no hay vuelta atrás.

La película no es que sea buena, es que es para verla de rodillas y dándole gracias al cielo por haberte permitido vivir para ver tal milagro. No trata sobre la imposibilidad del amor como se ha dicho sino de algo mucho más trágico: de la dificultad para llevar a cabo un amor que no sólo es posible sino que es lo único real en las vidas de los protagonistas. Esos escasos momentos de paraíso, en los que el corazón se ensancha y parece que no cabe en el cuerpo, se relacionan en la película con los sublimes paisajes montañosos en los que se sitúa la acción, en esa Arcadia tormentosa a la que vuelven algunos días al año. Por contraste, los interiores claustrofóbicos y enmoquetados de la América rural empequeñecen y vulgarizan a estos pastores de ovejas , embrutecidos por el alcohol y la rutina.

Llena de momentos emocionantes, el abrazo de Ennis a Jack por la espalda mientras le canta al oído una canción de cuna pasará a la historia del arte mundial como una de las más bellas imágenes jamás rodadas por una cámara. La posterior huida de Ennis a caballo es contemplada por Jack, que en ese momento comprende que su vida está perdida si no tiene a Ennis a su lado.

Ennis del Mar, ese personaje que según la autora del cuento original se ha hecho independiente y ha ido ganando terreno, esa isla de carne que se niega a abrirse al amor y que sin embargo es capaz de darlo (¡y cuanto…!): la pelea a puñetazos, sus vómitos tras la primera separación, el primer beso a escondidas después de tres años, la manera de doblar el jersey olvidado por su hija para colocarlo en el armario en el que guarda los objetos que más ama: la postal de Brokeback Mountain y la camisa y la cazadora manchadas de sangre colgadas en la misma percha.
Jack Twist es mucho más cercano, mucho más práctico, idealista e irresponsable, pero cómo no caer rendido ante su mirada verdosa, sus largas pestañas, la manera como sueña de pie delante de la hoguera, como los caballos que se quedan dormidos.

Todos tenemos nuestro Brokeback Mountain, algún sitio en el que hemos y nos han amado y en el que somos felices nada más poner el pie. Por eso esta historia es la historia de todos, la de un amor que es más grande que la vida, porque estos paraísos que no son más que el marco de nuestros amores permanecerán en algún sitio cuando ya no estemos aquí, y Ennis del Mar y Jack Twist seguirán pescando eternamente mientras esperan la llegada de la noche para acariciarse bajo la tienda de campaña.”

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