Archivos para septiembre 26, 2006

Se lo que hicisteis el último verano (1).

Esto no es ni el título de una película de terror ni el de la canción de Melendi… es una sección o apartado que voy a ir colgando en el blog donde me gustaría que todos me ayudaseis contando aquello que habéis hecho durante el verano y con lo que habéis disfrutado de verdad.

Sobre lo que yo he hecho iré colgado post pero a ver si entre todos llenamos esto de buenos recuerdos compartidos…

Fiesta prehistórica en Píñar (Granada).

Se celebra durante el primer fin de semana de agosto y este ha sido el tercer año en el que el Ayuntamiento de dicha localidad ha convocado a sus vecinos para pasar una noche prehistórica.

Requisito imprescindible… ir vestido a la moda (a la de la época en cuestión) o sea, en plan unas pieles por aquí, un collar de neanderthal por allá. Entre los asistentes este año se encontraba incluso un personaje que reproducía con bastante fidelidad la pintura de un chamán u hombre con máscara que se encuentra en la Cueva de los Letreros, en Vélez Blanco (Almería).


La fiesta se celebra en “El Castillo” que es un aula de la naturaleza, restaurante y albergue donde también hacen durante el año actividades que acercan a la gente a los conocimientos sobre la prehistoria (taller del fuego, de pulimento, de grabado y pintura rupestre, de excavación, armas de caza, etc.) desde donde se tienen unas vistas privilegiadas de la Cueva de las Ventanas, una de las mejor habilitadas en la actualidad para ser visitada íntegramente por minusválidos.

Llegada la noche, se encienden las fogatas (realmente barbacoas… son más prácticas) donde se van haciendo poco a poco las carnes y pinchitos que se van consumiendo por los asistentes con la única ayuda de las manos y algunos platos que realmente son trozos de madera de chopo cortadas en círculos y recipientes como cocos vacíos para contener la sangría y cerveza (ya se que eso no es muy prehistórico, pero a ver quien se lanza a la barbacoa solo con agua) que riegan y alegran el encuentro.

Una vez concluida la comida y ya con los ánimos más alegres, los neandertales y sapiens que coexisten esa noche, a pesar de las dudas y teorías que aún se suscitan sobre su convivencia se divierten al ritmo de la música más escuchada del verano… y es que a ritmo de bramadera y tambor la fiesta no da tanto de sí…


En el primer año de su celebración incluyeron en la fiesta un certamen de teatro, donde distintos grupos fueron representando escenas que pudieran haberse dado en esa etapa, rituales e incluso el descubrimiento accidental de la música. Esta actividad no ha vuelto a repetirse posteriormente ya que el recinto no resultó adecuado para ello y gran parte de los asistentes no pudieron ver las representaciones.

En la pasada edición, la segunda de las celebradas, el toque de originalidad lo puso el sonido de bramaderas, flautas de hueso y tambores que durante toda la noche ambientaron muy bien el encuentro.

Este año, la celebración del “XVI campeonato europeo de tiro al arco con propulsor prehistórico” ha sido la nota diferenciadora que una vez pone en evidencia el interés del Ayuntamiento por promocionar esta fiesta donde cada vez vienen personas desde más puntos de nuestra geografía y de paso la visita a la Cueva de las Ventanas, así como al propio pueblo de Píñar donde entre otras cosas podemos ver el Castillo árabe y disfrutar de excursiones por las distintas cuevas y los pasajes de singular belleza que rodean este enclave o disfrutar del entorno de otras cuevas, como la de la Carigüela y de las pinturas neolíticas que por allí se encuentran.

El año que viene… a ver si nos vemos allí todos como sapiens, estoy segura de que os encantará.

Videoteca: Brokeback mountain.

Publicado: septiembre 26, 2006 en VÍDEO
Es una película a la que merece la pena dedicarle un sábado en la tarde, pasar por el videoclub, plantarnos en el sofá y disfrutar de ella sin prejuicios.

En su momento se publicó una muy buena reseña en la revista de alumnos de la uned y allí podeis ver la entrada original
http://www.uned.es/revista-de-alumnos/arte/cine/brokeback.htm
he querido recuperarla aquí porque en su momento me gustó la forma en que su autor Jose Luís Serrano de Juan hacía el comentario sobre la misma, con un enfoque distinto…

Brokeback Mountain, de Ang Lee2005

FICHA: Intérpretes: Heath Ledger (Ennis Del Mar), Jake Gyllenhaal (Jack Twist), Linda Cardellini (Cassie), Anna Faris (Lashawn Malone), Anne Hathaway (Lureen Newsome), Michelle Williams (Alma), Randy Quaid (Joe Aguirre), Kate Mara (Alma Jr.). Guión: Larry McMurtry y Diana Ossana; basado en un relato de Annie Proulx. Producción: Diana Ossana y James Schamus. Música: Gustavo Santaolalla. Fotografía: Rodrigo Prieto. Montaje: Geraldine Peroni y Dylan Tichenor. Diseño de producción: Judy Becker. Vestuario: Marit Allen.

“El sábado fui a ver Brokeback Mountain. Tras haber estado todo el día estudiando, la primera media hora de la película la pasé viendo glacis, sinclinales colgados, ruces y combes, decidiendo si el clima era un BSk o un H, clasificando las nubes, y repasando el enfriamiento adiabático seco y húmedo.

Al cabo de un rato había comprendido que, a pesar del aspecto terrorífico de los bloques-diagrama, la naturaleza es bellísima.

Una vez reconciliado con el mundo, empecé a disfrutar de la historia y, sin darme cuenta, como tienen que ser las buenas historias, me vi atrapado en ella, como cuando te hundes en las arenas movedizas o te arrastra una corriente marina, despacio al principio, hasta que de repente te das cuenta de que has sobrepasado un punto en el que ya no hay vuelta atrás.

La película no es que sea buena, es que es para verla de rodillas y dándole gracias al cielo por haberte permitido vivir para ver tal milagro. No trata sobre la imposibilidad del amor como se ha dicho sino de algo mucho más trágico: de la dificultad para llevar a cabo un amor que no sólo es posible sino que es lo único real en las vidas de los protagonistas. Esos escasos momentos de paraíso, en los que el corazón se ensancha y parece que no cabe en el cuerpo, se relacionan en la película con los sublimes paisajes montañosos en los que se sitúa la acción, en esa Arcadia tormentosa a la que vuelven algunos días al año. Por contraste, los interiores claustrofóbicos y enmoquetados de la América rural empequeñecen y vulgarizan a estos pastores de ovejas , embrutecidos por el alcohol y la rutina.

Llena de momentos emocionantes, el abrazo de Ennis a Jack por la espalda mientras le canta al oído una canción de cuna pasará a la historia del arte mundial como una de las más bellas imágenes jamás rodadas por una cámara. La posterior huida de Ennis a caballo es contemplada por Jack, que en ese momento comprende que su vida está perdida si no tiene a Ennis a su lado.

Ennis del Mar, ese personaje que según la autora del cuento original se ha hecho independiente y ha ido ganando terreno, esa isla de carne que se niega a abrirse al amor y que sin embargo es capaz de darlo (¡y cuanto…!): la pelea a puñetazos, sus vómitos tras la primera separación, el primer beso a escondidas después de tres años, la manera de doblar el jersey olvidado por su hija para colocarlo en el armario en el que guarda los objetos que más ama: la postal de Brokeback Mountain y la camisa y la cazadora manchadas de sangre colgadas en la misma percha.
Jack Twist es mucho más cercano, mucho más práctico, idealista e irresponsable, pero cómo no caer rendido ante su mirada verdosa, sus largas pestañas, la manera como sueña de pie delante de la hoguera, como los caballos que se quedan dormidos.

Todos tenemos nuestro Brokeback Mountain, algún sitio en el que hemos y nos han amado y en el que somos felices nada más poner el pie. Por eso esta historia es la historia de todos, la de un amor que es más grande que la vida, porque estos paraísos que no son más que el marco de nuestros amores permanecerán en algún sitio cuando ya no estemos aquí, y Ennis del Mar y Jack Twist seguirán pescando eternamente mientras esperan la llegada de la noche para acariciarse bajo la tienda de campaña.”